La festividad de la Virgen del Carmen volvió a reunir este jueves a cientos de vecinos en Algeciras, donde la tradicional procesión terrestre y marítima convirtió una vez más la jornada en uno de los actos religiosos más destacados del verano. La celebración estuvo marcada por la participación popular y por el estrecho vínculo de la ciudad con el mar.
Los actos comenzaron durante la mañana con la Función Principal celebrada en la parroquia de Nuestra Señora del Carmen, a la que siguió la tradicional recepción en la Comandancia Naval. En el encuentro participaron representantes de las administraciones, miembros de las Fuerzas Armadas, autoridades portuarias y colectivos relacionados con la actividad pesquera y marítima.
Ya por la tarde, la imagen de la patrona salió desde la Capilla de la Caridad para recorrer las calles del centro antes de dirigirse hacia el litoral. Como viene siendo habitual desde hace 27 años, efectivos de la Policía Portuaria acompañaron el traslado de la Virgen durante todo el itinerario hasta su embarque.
Este año, las obras que se desarrollan en el entorno del Llano Amarillo obligaron a modificar el lugar habitual de embarque. La imagen fue trasladada hasta el Paseo Marítimo de Ribera, desde donde inició la tradicional procesión marítima por las aguas de la bahía ante la presencia de numerosos fieles y embarcaciones.
Durante los preparativos de la salida al mar, un incendio registrado en el remolque de dos camiones en las inmediaciones del puerto provocó una llamativa columna de humo visible desde distintos puntos del litoral. El incidente llamó la atención de vecinos y visitantes durante unos minutos, aunque una vez controlada la situación la procesión pudo desarrollarse con total normalidad.
La Virgen volvió a navegar a bordo del Aitana del Carmen, embarcación de la empresa Gabarras y Servicios, en una travesía especialmente emotiva. La celebración estuvo marcada por el recuerdo a Vicente Marcet, fundador de la compañía, fallecido recientemente y estrechamente vinculado durante más de cuatro décadas al embarque de la patrona de los marineros.
Con esta procesión, Algeciras renovó una de sus tradiciones más arraigadas, reforzando el vínculo histórico de la ciudad con el mar y con una festividad que cada verano reúne a varias generaciones en torno a una de las imágenes con mayor devoción entre las familias marineras.