Criado en La Bajadilla

Adiós a `El Niño de las Coles´

Fallece un personaje muy querido de Algeciras, que se ganó la admiración de la gente por su arrojo ante los toros, aunque no llegó a vivir de este mundo 
Niño de Las Coles, en la publicación de `Algeciras mare, callejón del muro´en Facebook
photo_camera Niño de Las Coles, en la publicación de `Algeciras mare, callejón del muro´en Facebook

Manuel Huelva Esteban era un persona que en la década de los 6o y 70 se ganó el cariño de la afición taurina de la comarca y la provincia por su valentía y carácter a la hora de ponerse delante de un toro. Habitualmente formó parte de carteles con espadas de la época a nivel local y distintos festivales, donde comparecía siempre ataviado por su gorra y pañuelo al cuello característicos, llamando la atención por el arrojo con el que encaraba al astado. 

Pero más allá de la tauromaquia, se ganaba la vida como vendedor de verduras en la plaza de abastos, de ahí el mote de `Niño de las Coles´, que es como siempre se le ha conocido en su barrio de La Bajadilla, donde era muy querido y hasta contaba con un santuario particular en la puerta de su casa. 

Casualmente, hace tan sólo unos días, una página de la red social Facebook "Algeciras mare, callejón del Muro", le dedicaba un escrito en reconocimiento al cariño que dejó en esa época entre la gente, fuera o no amante del mundo de los toros. El comentario en esa misma publicación de su hija Susana ya dejó entrever que se encontraba bastante delicado de salud y, efectivamente, se ha confirmado en las últimas horas con su fallecimiento. 

"Bueno ya descansa no me sufres más y nadie te hará más daño. Un beso muy fuerte, no me he retirado de ti hasta hoy", confesaba en sus redes sociales su propia hija quien, además, añadía que el velatorio será en el tanatorio de Los Pinos de Algeciras

El alcalde de la ciudad, José Ignacio Landaluce, ha mostrado su pesar "con su partida, nuestra ciudad pierde a una figura entrañable y querida, un hombre valiente tanto en los ruedos como en la vida”, ha señalado el primer edil y ha añadido que “no solo será recordado por su etapa como novillero en los años 60 y 70, cuando demostró un estilo inconfundible, sino también por su cercanía, alegría e inmenso corazón, formó parte del alma de nuestra ciudad, siendo un símbolo del barrio de La Bajadilla. Que el recuerdo de su legado nos acompañe siempre”.