Frenazo

Verdemar, satisfecha con la anulación del proyecto urbanístico en Ayala

Según los ecologistas, el TSJA considera que encubría un desarrollo residencial en suelo no urbanizable, vulnerando la normativa y los principios ambientales
Los ecologistas celebran el anuncio del TSJA
photo_camera Los ecologistas celebran el anuncio del TSJA

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha tumbado el Plan Especial Ayala promovido por el Ayuntamiento de San Roque y la empresa promotora, condenando además a ambas partes al pago de las costas procesales, según ha anunciado en un comunicado Verdemar Ecologistas en Acción. La sentencia destaca las irregularidades urbanísticas detectadas, criticando la intención de camuflar un proyecto residencial bajo la apariencia de actuación de utilidad pública e interés social.

A tenor de esta nota, el Tribunal entiendo que la propuesta suponía un intento fraudulento de crear un nuevo núcleo poblacional similar a Sotogrande, en un suelo clasificado como no urbanizable, algo expresamente prohibido por el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) del municipio. Los jueces señalan que el plan fragmenta el territorio, afectando negativamente a la conectividad ecológica y alterando el equilibrio entre áreas forestales y agrícolas.

La propia organización ecologista se ha encargado de recordar que "ya había advertido en sus alegaciones de los riesgos del proyecto, alertando sobre la destrucción del paisaje y la pérdida de biodiversidad. Sus argumentos, desoídos por el Consistorio, han sido clave en la resolución judicial".

Otro de los puntos críticos del fallo es la omisión en el plan de dos enclaves arqueológicos catalogados: el Cerro de Los Álamos y la Casilla del Control, cuya protección queda comprometida por la actuación urbanística propuesta. La sentencia remarca que la planificación choca de lleno con la normativa vigente sobre suelo protegido.

Finalmente, Verdemar interpreta que el Tribunal califica el plan como un fraude legal manifiesto, señalando que tras la fachada de restauración agropecuaria y ambiental, se ocultaba un claro objetivo de parcelación residencial. Verdemar ha asegurado que continuará su labor de vigilancia frente a este tipo de iniciativas, que califican de desarrollismo insostenible y obsoleto.