Un equipo de arqueólogos ha localizado en el Cementerio de la Estación de San Roque los restos de cuatro personas fusiladas por el bando franquista. El hallazgo ha sido posible gracias a la financiación municipal y al impulso de los colectivos memorialistas, que desde hace años reclamaban la recuperación de estas víctimas de la represión.
Según han explicado desde el Consistorio, los restos hallados podrían pertenecer a Diego Pitalúa Infante, farmacéutico de Jimena de la Frontera, sus dos hijos y su sirvienta Inés, de quienes se sospechaba que fueron asesinados en este lugar.
El arqueólogo Jesús Román, responsable de la excavación, confirmó que la disposición de los cuerpos y la presencia de evidencias balísticas apuntan a una ejecución.
Tres de los cadáveres estaban boca abajo, lo que es habitual en este tipo de fosas. Ahora, se procederá a analizar el ADN de los restos para intentar identificarlos y cotejarlos con posibles familiares.