Un niño de 11 años ha resultado gravemente herido tras sufrir un secuestro y agresiones con arma blanca y fuego por parte de un compañero de clase de 12 años en el municipio de Los Barrios. El suceso, ocurrido el pasado sábado, ha causado una profunda conmoción en la comunidad educativa y entre los vecinos, que no salen de su asombro ante la violencia del ataque.
Según el testimonio de la familia, el menor invitó a su compañero a jugar a la videoconsola en casa, con quien mantenía una relación de amistad desde hacía cuatro años. Una vez dentro de la vivienda, el presunto agresor cerró la puerta, escondió la llave y lo amenazó con un cuchillo, obligándole a desnudarse. A continuación, calentó la hoja del cuchillo con un mechero y le provocó quemaduras en distintas partes del cuerpo, incluyendo zonas íntimas.
El relato añade que el agresor también utilizó un desodorante en aerosol y fuego, generando un efecto de lanzallamas, con el que llegó a quemarle los pies y otras partes del cuerpo. El menor consiguió huir cuando su agresor le ordenó salir a tirar agua a otros niños que jugaban en la calle. En ese momento, aprovechó para escapar y refugiarse en su casa, desde donde fue trasladado al centro médico y posteriormente se interpuso la denuncia correspondiente.
Los familiares aseguran que el presunto agresor permanecía solo en la vivienda durante el fin de semana, ya que su madre se encontraba fuera del municipio. Además, explican que el niño sustrajo el teléfono móvil de la víctima y se hizo pasar por él durante horas para engañar a la familia. “Le pedí que me dejara hablar con mi hijo y me respondió fingiendo su voz”, relataron los padres, visiblemente afectados.
La familia del menor agredido denuncia que el entorno del agresor ha abandonado el municipio tras la denuncia. Mientras tanto, las autoridades han iniciado una investigación para esclarecer los hechos y determinar posibles responsabilidades de los adultos que tenían la custodia del menor agresor. La madre de la víctima se encuentra en estado de shock, mientras el padre asegura que su hijo “está vivo de milagro” y reclama justicia y apoyo psicológico para afrontar las secuelas de lo ocurrido.
El caso ha sido trasladado a la Fiscalía de Menores, que deberá valorar las medidas a adoptar, teniendo en cuenta que el presunto autor tiene 12 años y, por tanto, es inimputable penalmente según la legislación española.
El brutal suceso ha generado una ola de indignación y repulsa en el Campo de Gibraltar, donde se exige una respuesta institucional y la activación de protocolos de atención psicológica tanto para las familias como para el entorno escolar. Además, se espera que el caso sea tratado en medios autonómicos y nacionales, con especial seguimiento en los próximos días.