Una de las compañías más importantes del tejido empresarial del Campo de Gibraltar, Acerinox, trata de dejar atrás el conflicto laboral que paralizó durante 135 días su factoría de Los Barrios y mira con fuerza hacia el mercado estadounidense como eje de su crecimiento. Con la reciente integración de Haynes en su filial NAS, el grupo siderúrgico apuesta por consolidarse en un país donde ya genera cerca del 50% de su facturación.
Carlos Ortega, presidente de la compañía, destacó ante los medios que las previsiones en Estados Unidos son altamente favorables, lo que ha llevado a centrar allí las inversiones estratégicas del grupo. El objetivo inmediato es reforzar la integración de Haynes y desarrollar un plan de expansión con NAS que permita aumentar un 20% su capacidad y sus ventas en el mercado norteamericano.
Para alcanzar esta meta, Acerinox invertirá 244 millones de dólares en incrementar la producción de productos planos, con especial foco en aquellos de mayor valor añadido. Ortega insistió en que la empresa seguirá abierta a nuevas adquisiciones, siempre que supongan una aportación real a la estrategia global, como ocurrió con Haynes o anteriormente con la alemana VDM Metals.
Bernardo Velázquez, consejero delegado, subrayó que esta operación otorga a la compañía un acceso privilegiado al sector aeroespacial, en plena expansión y con elevados márgenes. En su opinión, 2024 es un año “transformacional” para Acerinox, tras su salida de Asia y su concentración en mercados clave como Estados Unidos, Sudáfrica y Europa.
Aunque la empresa ha sabido aprovechar los aranceles en EE. UU., la preocupación se traslada ahora al mercado europeo, donde Velázquez reclamó una mayor defensa frente a la presión de productores asiáticos, especialmente de China. “Necesitamos una autonomía estratégica que blinde la industria del acero en Europa”, aseguró.
Pese a que Acerinox ha ganado peso como operador global con fuerte implantación en EE. UU., Ortega descartó su salida a bolsa en el país norteamericano, al considerar que dividiría liquidez sin aportar beneficios claros. En la junta del 6 de mayo, la compañía propondrá un dividendo total de 0,62 euros por acción correspondiente a 2024 y someterá a votación la reducción de mandatos de sus consejeros de cuatro a dos años, con el fin de reforzar su modelo de buen gobierno corporativo.