La Línea ha dado un paso firme hacia la inclusión con la mejora y adaptación de sus playas para personas con movilidad reducida. Excepto Santa Clara, que mantiene su carácter natural, el resto de las playas del litoral cuentan con accesos adaptados, zonas de aparcamiento reservadas y servicios específicos que garantizan una experiencia de disfrute segura y cómoda para todos.
Entre las playas más destacadas en cuanto a equipamientos inclusivos se encuentran Poniente, Santa Bárbara y Alcaidesa, donde se han instalado pasarelas, módulos de servicios, duchas adaptadas, grúas de transferencia, vestuarios accesibles y zonas de descanso con sombra. En Poniente, se habilitó un gran aparcamiento junto al Puerto Chico, con plazas específicas para personas con discapacidad, cuatro rampas de acceso y un sistema completo de asistencia al baño que incluye sillas anfibias, muletas y andadores, a cargo del equipo de socorrismo.
En la Playa de Santa Bárbara, se han acondicionado las entradas y se han reservado aparcamientos en las principales vías de acceso. Además, se ofrece asistencia a través del módulo de salvamento, donde las personas con movilidad reducida pueden solicitar sillas anfibias, servicios adaptados y apoyo para el baño. Esta playa también cuenta con tres chiringuitos, a los que se les ha solicitado la eliminación de barreras arquitectónicas, promoviendo una oferta de ocio accesible.
La Playa de Levante también ha sido acondicionada con sillas para el baño, vestuarios adaptados y accesos mediante pasarelas largas que alcanzan la línea de mar. Los chiringuitos Sobrevela y Torrenueva destacan por su compromiso con la accesibilidad, ofreciendo espacios cómodos y seguros, con aparcamiento reservado, sombra y equipamiento especializado. Además, el paseo marítimo central cuenta con módulos de servicios accesibles y personal de apoyo.
La Playa de Alcaidesa ha incorporado tres zonas de aparcamiento adaptado y cuatro accesos con rampas de hormigón y pasarelas de madera que conectan con los servicios y chiringuitos. Con sillas anfibias gestionadas por personal de salvamento y zonas de sombra, esta playa garantiza una experiencia accesible y segura para los bañistas con movilidad reducida. Estas medidas consolidan el compromiso del municipio con unas playas más inclusivas, donde todos puedan disfrutar del mar en igualdad de condiciones.