La situación en el Mercado de La Línea de la Concepción continúa marcada por desacuerdos entre el Ayuntamiento y la Asociación de Comerciantes. Según fuentes municipales, se han presentado varias propuestas para modernizar las instalaciones y mejorar el servicio, pero la asociación no ha ofrecido alternativas concretas para reconducir el conflicto.
Juan Franco recuerda que las obras de renovación responden a problemas de insalubridad previos y a la necesidad de adaptar las instalaciones a las normativas actuales. Además, se han revisado las tasas cobradas a los comerciantes, reduciéndolas hasta 348 euros mensuales, cifra que incluye servicios de limpieza, mantenimiento, vigilancia y marketing, cubriendo aproximadamente la mitad de los costes de funcionamiento.
El pliego de condiciones para la concesión de gestión del mercado está casi listo, con el objetivo de garantizar un control eficiente sobre los puestos, la uniformidad, la seguridad y la promoción del edificio. Se prevé además un sistema de subvenciones que aportará 130.000 euros anuales, complementados con otros 180.000 euros distribuidos en tres años, para facilitar la adaptación de los comerciantes al nuevo modelo.
El alcalde entiende que el conflicto no se centra en el dinero, sino en la gestión del espacio: algunos comerciantes han ejercido control sobre puestos durante años, lo que ha generado tensiones y dificultades para implementar un sistema más regulado y equitativo. Con la entrada de la nueva empresa gestora se pretende evitar este tipo de incidencias y asegurar un servicio de calidad tanto para comerciantes como para visitantes.
El Ayuntamiento mantiene la apertura al diálogo, aunque reconoce que las posiciones de la Asociación de Comerciantes dificultan el entendimiento. El alcalde insiste en que la intención es que el Mercado se convierta en un motor económico y un atractivo para los ciudadanos, sin perder su identidad histórica, adaptándolo a los estándares de 2025.