Un gato muerto y otro con un ojo menos son las consecuencias más graves de los disparos con escopetas de perdigones que se han detectado en varias zonas de La Línea, donde se han encontrado gatos heridos en circunstancias similares. La situación ha generado alarma entre las autoridades locales y los voluntarios encargados del cuidado de los animales, que desde hace meses denuncian estas prácticas que consideran un evidente caso de maltrato animal.
Los ataques se han producido en puntos concretos como las calles Ter, Canarias, Nueva Línea, Carabanchel y en la céntrica calle Sol, zonas donde los voluntarios han localizado a los felinos heridos y han informado de forma continuada al Ayuntamiento.
La concejala de Salud, Zuleica Molina, ha confirmado que los hechos ya se han trasladado tanto al Cuerpo Nacional de Policía como al juzgado correspondiente y ha anunciado que la Policía Local también participa en las actuaciones para esclarecer lo ocurrido e identificar a los autores de estos actos vandálicos.
Las denuncias presentadas por los voluntarios incluyen informes veterinarios que certifican las lesiones sufridas por los animales, así como la ubicación exacta de los ataques, lo que ha facilitado que se activen las investigaciones en las áreas afectadas.
Desde el Ayuntamiento se ha hecho un llamamiento a la colaboración ciudadana, animando a los vecinos a que denuncien cualquier indicio de estos ataques. Además, el Consistorio recuerda que se mantiene activo el programa municipal de control y cuidado de gatos callejeros, al tiempo que se reitera la firme intención de erradicar estas prácticas delictivas.