El antiguo hospital de La Línea continúa su degradación mientras los responsables de las administraciones supramunicipales siguen deshojando la margarita sobre cuál será su futuro uso. Su estado actual es de abandono tras la apertura del nuevo centro hospitalario en 2018. La Junta de Andalucía ha mantenido reuniones con el alcalde Juan Franco para abordar la cesión del inmueble, pero hasta la fecha no se ha logrado un acuerdo con la Tesorería General de la Seguridad Social, propietaria del edificio.
El alcalde ha expresado su preocupación por la degradación del inmueble y ha propuesto diversas alternativas para su uso, entre ellas la reubicación de dependencias municipales, la implantación de una universidad, el traslado del conservatorio Muñoz Molleda, la apertura de un albergue juvenil o la creación de un centro de salud.
Otra opción planteada ha sido su conversión en la nueva sede de los juzgados de La Línea, que deben ser desalojados de su actual ubicación. Sin embargo, pese a la disposición del Ayuntamiento, la Junta de Andalucía no ha tomado aún una decisión al respecto.
El problema radica en la falta de un acuerdo con la Seguridad Social, que no ha completado la reversión del edificio al municipio, a pesar de las gestiones del Servicio Andaluz de Salud. Esto mantiene en vilo a las autoridades locales, que buscan evitar el deterioro de un espacio emblemático de la ciudad.