La playa de Gibraltar Western Beach ha obtenido por primera vez la calificación de “Excelente” en calidad del agua, según la última evaluación realizada por la Agencia de Medio Ambiente, lo que sitúa a todas las zonas de baño del Peñón en el nivel más alto establecido por la normativa europea.
Esta clasificación se basa en los criterios de la Directiva sobre aguas de baño de la Unión Europea (2006/7/CE), que evalúa los resultados obtenidos durante un periodo de cuatro años consecutivos y establece cuatro categorías: Excelente, Buena, Suficiente e Insuficiente. Los análisis son realizados por la Autoridad Sanitaria de Gibraltar mediante un sistema de muestreo continuo que se intensifica durante la temporada estival.
La evolución de Western Beach ha sido progresiva en los últimos años. Tras registrar niveles insuficientes entre 2016 y 2018, la calidad del agua mejoró a suficiente en 2019 y posteriormente a buena desde 2020, hasta alcanzar ahora la máxima calificación. Este avance refleja una mejora sostenida en las condiciones medioambientales de la zona.
A pesar de este logro, la playa mantiene un protocolo específico de control debido a su cercanía con España y al riesgo de vertidos puntuales. Este sistema contempla un aumento de los controles tras episodios de lluvia u otras circunstancias que puedan afectar a la calidad del agua, con el objetivo de garantizar la seguridad de los bañistas.
El resto de playas del litoral gibraltareño, como Eastern Beach, Catalan Bay, Sandy Bay, Little Bay y Camp Bay, continúan manteniendo la calificación de “Excelente”, consolidando así un nivel de calidad elevado en todo el entorno costero.
El ministro de Medio Ambiente, John Cortés, ha destacado que este resultado es fruto de años de trabajo y seguimiento, subrayando que por primera vez todas las aguas de baño del territorio alcanzan la máxima categoría.