Verdemar Ecologistas de Acción ha criticado el "sospechoso silencio" de la Junta de Andalucía y el Gobierno de España frente al avance del proyecto Eastside en Gibraltar, que utiliza cerca de 50.000 toneladas de piedra de escollera para ganar terrenos al mar. Según los ecologistas, estas piedras, provenientes de canteras de Casares (Málaga), permanecen acumuladas en una Zona Especial de Conservación (ZEC) declarada como Lugar de Importancia Comunitaria por la Red Natura 2000.
Verdemar asegura que lleva más de un mes esperando respuesta del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, quien les informó en octubre que su ministerio trabaja en conjunto con Transición Ecológica tras su denuncia. La organización insiste en que esta demora y el silencio institucional son "bastante sospechosos".
El proyecto no solo afecta la ZEC del Estrecho Oriental, sino también otros espacios protegidos como la Sierra de la Utrera y el río Manilva, poniendo en riesgo hábitats y yacimientos arqueológicos de relevancia, como los baños de la Hedionda y el Sistema Subterráneo de las Hediondas, declarado Bien de Interés Cultural en 2014. Además, se destaca la vulneración del entorno del torcal de Villavieja, con ocupación desde el II milenio a.C. y conexiones con navegantes fenicios.
Por su parte, fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores aseguran que España ha protestado reiteradamente contra estas acciones, calificándolas como contrarias al Derecho Internacional y a las normativas ambientales europeas y españolas. El ministerio insiste en que estas actividades son objeto de "protestas formales" y subraya la urgencia de adoptar medidas.
Verdemar concluye que el impacto del proyecto Eastside, tanto en el medio ambiente como en el patrimonio arqueológico, requiere una respuesta inmediata de las autoridades nacionales y europeas para garantizar la protección de estos bienes de interés comunitario y cultural.