Medioambiente

Vecinos denuncian olor “insoportable” a fuel en Gibraltar

Los residentes aseguran que los fuertes olores a combustible procedentes del entorno portuario afectan desde hace tiempo a varias zonas del Peñón y reclaman controles ambientales e inspecciones independientes
Gibraltar, vista desde el propio Peñón
photo_camera Gibraltar, vista desde el propio Peñón

Las quejas se concentran especialmente en las inmediaciones de la estación marina de repostaje Giboil Marine Fuel Station, aunque residentes aseguran que el olor puede percibirse también en otras partes del Peñón, incluyendo Waterport Road, Europort, South District y zonas cercanas al puerto de Gibraltar.

En una publicación compartida recientemente en redes sociales, varios vecinos describen el olor como “insoportable”, asegurando que les impide incluso abrir las ventanas de sus viviendas. Algunos residentes afirman haber sufrido dolores de cabeza, mareos, irritación ocular y náuseas tras horas de exposición al fuerte olor a fuel.

Según testimonios vecinales, el problema no correspondería a un incidente aislado, sino a una situación continuada que se repetiría prácticamente a diario. Algunos residentes sostienen que el vertido de combustible puede apreciarse a simple vista en el agua cercana a las instalaciones portuarias.

Los denunciantes aseguran además haber trasladado estas preocupaciones a la Environmental Safety Group (ESG), aunque afirman que el problema persiste sin que se hayan tomado medidas visibles para detenerlo.

Riesgos para la salud

La exposición continuada a vapores de combustibles y derivados del petróleo puede provocar diversos efectos sobre la salud, especialmente en zonas residenciales próximas a emisiones constantes de hidrocarburos. Entre los síntomas más comunes asociados a este tipo de exposición se encuentran la irritación de ojos, nariz y garganta; dolores de cabeza, mareos y náuseas; así como dificultad respiratoria o empeoramiento de patologías previas, como el asma.

Especialistas en salud ambiental advierten además de que la inhalación prolongada de compuestos orgánicos volátiles presentes en combustibles puede generar riesgos añadidos para personas vulnerables, como niños, mayores o personas con enfermedades respiratorias.

Preocupación medioambiental

La inquietud vecinal no se limita únicamente al aire. Residentes consultados muestran también preocupación por el posible impacto medioambiental de los vertidos sobre el mar que rodea el Peñón.

Parte del agua marina de la zona es utilizada posteriormente en procesos de desalación para abastecimiento doméstico, lo que ha incrementado la alarma entre algunos ciudadanos, que reclaman mayores controles ambientales y transparencia sobre la calidad del agua y del aire.

Con la llegada de las altas temperaturas durante los próximos meses, vecinos temen que tanto el olor como la evaporación de vapores de combustible puedan intensificarse todavía más.

Petición de actuaciones

Los residentes afectados reclaman una investigación independiente que determine el origen exacto de los olores y posibles vertidos, así como inspecciones periódicas de las instalaciones de repostaje marítimo y controles públicos sobre la calidad ambiental en las zonas afectadas.

Mientras tanto, las quejas continúan multiplicándose en redes sociales y entre asociaciones vecinales, donde muchos ciudadanos aseguran sentirse abandonados ante un problema que, según denuncian, lleva tiempo afectando a su calidad de vida.