Reino Unido ha revelado por primera vez de forma oficial el número de nuevos submarinos nucleares de ataque que construirá, así como la cuantía de la inversión que destinará a su programa de armas atómicas. En total, serán 12 submarinos de propulsión nuclear, que reemplazarán a siete de la clase Astute —equipados actualmente con armamento convencional— y complementarán a los ya existentes cuatro Trident, dotados de capacidad nuclear.
El anuncio, realizado por el primer ministro Keir Starmer, marca un punto de inflexión en la estrategia de defensa del país. Según avanzó el líder laborista, el programa supondrá una inversión de 15.000 millones de libras, unos 18.000 millones de euros, destinados tanto a la construcción de los submarinos como al desarrollo de nuevas ojivas nucleares.
En este contexto, el puerto de Gibraltar jugará un papel clave como base de apoyo estratégico para la futura flota de submarinos nucleares, debido a su ubicación geográfica y su infraestructura militar consolidada. Su actividad se verá reforzada como punto de paso, mantenimiento y control en el Estrecho y el Mediterráneo occidental.
“Nos enfrentamos a la mayor amenaza para nuestra seguridad desde la Guerra Fría”, advirtió Starmer, quien insistió en que el refuerzo de la disuasión nuclear es “la última garantía de protección nacional”. El jefe del Ejecutivo justificó la medida como un paso necesario ante los riesgos crecientes de conflicto, incluidos los ciberataques, la guerra convencional y la agresión rusa en aguas territoriales británicas.
Everyone should feel safe and secure at home, which is why security is the foundation of my Plan for Change.
— Keir Starmer (@Keir_Starmer) June 2, 2025
My government is making serious, long-term investment in our armed forces, creating thousands of jobs and supporting working people across the country.