El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado en las últimas horas desde la Casa Blanca la imposición de aranceles recíprocos del 10 % a una amplia lista de países, entre los que se incluye al Reino Unido y a Gibraltar, enclave británico con directo vínculo económico con la comarca.
A pesar de su estrecha relación bilateral, Londres no logró quedar exento de esta revisión tarifaria, que buscaba castigar a los "peores infractores" comerciales según Washington.
El ministro británico de Empresas y Comercio, Jonathan Reynolds, aseguró que el Gobierno de Keir Starmer mantiene su compromiso con alcanzar un acuerdo económico bilateral que reduzca el impacto de la medida, aunque advirtió que “nada está descartado” en la defensa de los intereses nacionales.
Mientras tanto, Gibraltar, pieza clave para el comercio transfronterizo y el tejido económico de la comarca, podría verse afectado por la medida, lo que genera incertidumbre también en los municipios de este lado de la Verja.