La cultura de Gibraltar es un mosaico que refleja los diversos orígenes de sus habitantes. La mayoría de los gibraltareños combinan raíces andaluzas, británicas, portuguesas, genovesas y maltesas. La religión ocupa un papel central en la sociedad: según el censo de 2022, el catolicismo sigue siendo la confesión mayoritaria, con aproximadamente el 63,5 % de la población. Le siguen las otras confesiones cristianas, incluido el anglicanismo, con alrededor del 10,7 %. El islam representa aproximadamente el 5 % de la población, el judaísmo el 2,8 %, el hinduismo el 1,8 % y otros cultos alrededor del 2,1 %. El porcentaje de personas que declaran no profesar ninguna religión asciende al 14,1 %, reflejando un aumento significativo respecto a censos anteriores.
Durante la Segunda Guerra Mundial, parte de la población civil fue evacuada temporalmente, lo que fortaleció la identidad gibraltareña, distinta de la exclusivamente británica. Tras la guerra, se impulsó la repatriación de los habitantes, consolidando la cultura local.
Relaciones con España y el Campo de Gibraltar
A pesar de los estrechos lazos culturales con España, especialmente con Andalucía, Gibraltar mantiene su identidad propia. La frontera con La Línea de la Concepción fue cerrada en 1969, interrumpiendo comunicaciones familiares, y reabierta posteriormente, lo que permitió restablecer vínculos y actividades cotidianas con la comarca. Muchos gibraltareños compran propiedades o visitan lugares cercanos, participando en la vida cultural y social del Campo de Gibraltar.
Relaciones con Reino Unido
El inglés es el idioma oficial y dominante en la administración, educación y medios, aunque podemos escuchar el magnífico "llanito", variedad lingüística única de Gibraltar combinando de manera coloquial, palabras inglesas y españolas. La educación superior se cursa principalmente en Reino Unido, donde muchos residentes continúan sus carreras, reforzando los lazos con la “madre patria”. La cultura británica sigue teniendo gran influencia en la televisión, la música y la vida diaria, mientras que el sentimiento de pertenencia al Reino Unido sigue siendo fuerte entre la población.
Diversidad y convivencia
Gibraltar es un ejemplo de multiculturalidad, con comunidades activas de católicos, anglicanos, judíos, musulmanes, hindúes y testigos de Jehová. Esta diversidad se refleja en festividades, espacios religiosos y la vida cotidiana, haciendo del Peñón un territorio único donde convergen tradiciones, lenguas y creencias de distintas partes del mundo.
Marroquíes e indios
Gibraltar también alberga comunidades significativas de marroquíes e indios, que aportan riqueza cultural y económica al territorio. Tras el cierre de la frontera con España, la dependencia de trabajadores del Campo de Gibraltar se redujo, y muchos marroquíes llegaron en ferry para cubrir la escasez de mano de obra. Aunque contribuyen al sistema mediante impuestos y seguridad social, los marroquíes solo cuentan con permisos de trabajo renovables, sin acceso a residencia permanente ni ciudadanía, situación que ha generado críticas de organizaciones de derechos humanos por las duras condiciones laborales y de vida.
La comunidad india, por su parte, se ha consolidado en el ámbito comercial: la mayoría se dedica a negocios propios, y muchas tiendas de la calle principal de Gibraltar son de propiedad india. Aunque inicialmente no podían acceder a la ciudadanía, un número creciente de indios gibraltareños ha logrado regularizar su situación, contribuyendo activamente a la economía y a la vida social del Peñón.