Dudas

Gibraltar: 15 días de contradicciones sobre el 'acuerdo histórico'.

Las versiones enfrentadas de los gobiernos de España, Reino Unido y el Peñón sobre los controles fronterizos y la fiscalidad generan incertidumbre, a pesar del anuncio de Bruselas
Los protagonistas de un acuerdo que aún siembra muchas dudas
photo_camera Los protagonistas de un acuerdo que aún siembra muchas dudas

Han pasado dos semanas desde que el 11 de junio se celebrase en Bruselas una reunión entre el comisario de la Unión Europea,  Maroš Šefčovič , los ministros de Asuntos Exteriores de España y Reino Unido, José Manuel Albares y David Lammy respectivamente, y el ministro principal de GibraltarFabián Picardo

El anuncio de un acuerdo político, que realmente es una declaración de su intención de llegar a un acuerdo sobre el futuro de Gibraltar, ha puesto de manifiesto que éste todavía no está terminado, por lo que las partes dan versiones contradictorias de su eventual contenido.

Materia Fiscal 

Fuentes de la Comisión Europea han señalado que una vez entre en vigor el acuerdo, Gibraltar tendrá que gravar desde el primer día el consumo de bienes al 15%, lo que supondría un incremento del 12% para el Peñón. Esto contrasta con las declaraciones que realizó en GB News Fabián Picardo, quién negó tajantemente haber permitido cualquier cesión en materia fiscal o lo señalado por David Lammy en la Cámara de los Comunes al recalcar que Gibraltar mantendría su soberanía fiscal

Controles por parte de las autoridades españolas

Fabián Picardo utilizó la red social X (antigua Twitter) para negar con contundencia que existiese algún acuerdo sobre el control fronterizo por parte de agentes españoles. Sin embargo, días más tarde, David Lammy indicó en su comparecencia en la Cámara de los Comunes, que los agentes fronterizos españoles serán los encargados de realizar los controles Schengen en el puerto y aeropuerto de Gibraltar. En el mismo sentido, la declaración oficial publicada tras la reunión  y las declaraciones posteriores del ministro Albares, en las que se señaló que los agentes españoles pasarían a realizar en Gibraltar los controles Schengen de entrada y salida. 

Esto ejemplifica que, durante los últimos 15 días, las declaraciones de los principales interlocutores han aportado más dudas que certezas, existiendo contradicciones que la ciudadanía espera resolver cuanto antes sobre el tan mencionado acuerdo histórico y que parece, no tan definitivo.