“No renunciamos a la soberanía ni lo haremos jamás”. De esta forma tan tajante se ha expresado el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en el Senado, dejando a las claras que el Gobierno quiere despejar cualquier duda sobre la firmeza de su posición tras el acuerdo político alcanzado con Bruselas y Londres, paso previo a un tratado sobre la futura relación entre la Unión Europea y Gibraltar.
El titular de Exteriores respondió así a las acusaciones de Vox, cuyo senador Ángel Pelayo Gordillo tildó de "ilegal e ilegítimo" cualquier pacto que no contemple la recuperación total del Peñón. Albares subrayó que el acuerdo no menoscaba en absoluto la reivindicación española, y lo definió como un paso histórico hacia un modelo de convivencia y prosperidad compartida, especialmente beneficioso para los 300.000 andaluces del Campo de Gibraltar.
Durante el debate, el ministro recriminó a Vox su uso de “argumentos de tiempos de Matusalén” y su falta de propuestas útiles para la ciudadanía. Además, lamentó que no se valoren los avances logrados, como la eliminación de la Verja, que será sustituida por un sistema de control gestionado por la Policía Nacional en el puerto y aeropuerto del Peñón.
Albares destacó que, gracias al acuerdo, el aeropuerto quedará abierto a vuelos españoles y europeos, impulsando el turismo y la economía en toda la comarca. También se garantizará la libre circulación de mercancías, una convergencia fiscal para evitar distorsiones comerciales y la aplicación de normas medioambientales avanzadas.
El pacto, además, prevé mejoras sociales para los trabajadores transfronterizos, contribuyendo al desarrollo y estabilidad de la zona. "Si ustedes no quieren a Andalucía ni a los ciudadanos del Campo de Gibraltar, dejen al Gobierno trabajar", concluyó Albares, reafirmando el compromiso del Ejecutivo con una política exterior firme pero constructiva.