El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha asegurado en el Congreso de los Diputados que España asumirá el control de las personas y mercancías que entren y salgan de Gibraltar, en el marco de las negociaciones posteriores al Brexit.
Durante su comparecencia, solicitada por él mismo, el ministro explicó que este sistema implicará que las autoridades españolas sean responsables de la supervisión en frontera, incluyendo la aplicación de los controles del espacio Schengen. En este sentido, precisó que dichos controles en el puerto y el aeropuerto del Peñón serán realizados por la Policía Nacional, reforzando así la presencia española en los puntos de entrada.
Además, Albares anunció que, por primera vez, las autoridades españolas deberán ser informadas de la expedición y renovación de permisos de residencia en Gibraltar, un aspecto que, según indicó, permitirá un mayor seguimiento administrativo. Este nuevo marco contempla también que España disponga de derecho de veto en estos procedimientos.
El ministro defendió que estas medidas suponen un avance en la cooperación y en el control del tránsito en la zona, con especial incidencia en el Campo de Gibraltar, donde miles de trabajadores dependen diariamente de la conexión con Gibraltar. Según señaló, el objetivo es compatibilizar la fluidez del paso con garantías de seguridad y control.
Estas declaraciones se enmarcan en el proceso negociador entre España, Reino Unido y la Unión Europea para definir la relación futura con el Peñón. Desde el Ejecutivo se defiende que el acuerdo aportará estabilidad y certidumbre en una zona estratégica del sur de la provincia de Cádiz.
Este anuncio ha sido interpretado como un pequeño avance en materia de transparencia, aunque con críticas por llegar tarde y sin haber sido sometido a consulta pública, en un asunto de especial relevancia para la ciudadanía del entorno.