Fiscalía mantiene una causa abierta tras una denuncia

España asegura estar pendiente de los rellenos de Gibraltar para evitar "daños en sus aguas"

Pedro Fernández, delegado del Gobierno en Andalucía, asegura que Exteriores e Interior supervisan de cerca los vertidos en el litoral del Peñón 
Elevadas edificaciones junto al mar en Gibraltar
photo_camera Elevadas edificaciones junto al mar en Gibraltar

El delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, ha confirmado que los ministerios de Asuntos Exteriores y del Interior mantienen un seguimiento constante sobre las actuaciones relacionadas con los rellenos costeros del Eastside Project en Gibraltar, con el objetivo de evitar cualquier tipo de daño ambiental o territorial que pudiera afectar a España.

Según explicó a los medios, la Guardia Civil y el Instituto Oceanográfico están coordinados para monitorizar el estado del fondo marino, así como para detectar posibles afecciones por vertidos durante las obras. Esta vigilancia se suma a una investigación judicial en curso, abierta tras la denuncia de Verdemar Ecologistas en Acción, que ya fue admitida por la Fiscalía de Área de Algeciras.

La denuncia, presentada hace más de seis meses, derivó en un procedimiento judicial en los juzgados de La Línea de la Concepción, al considerar que los hechos podrían constituir delitos contra la ordenación del territorio y el medio ambiente. Según la organización ecologista, Gibraltar ha importado cerca de 50.000 toneladas de piedra para continuar ganando terreno al mar.

Por su parte, la promotora del proyecto, TNG Global Realty Limited, ha defendido su actuación alegando que la Dirección General de Medio Ambiente de la Unión Europea no ha identificado ninguna infracción medioambiental, tras revisar la información remitida por España y Gibraltar.

Fernández ha insistido en que el Gobierno de España está "permanentemente pendiente" de este tema, y ha reiterado que las autoridades están actuando "cada una dentro de sus competencias" para garantizar la protección del entorno marítimo frente a cualquier posible impacto derivado del proyecto urbanístico.