Una operación antidroga llevada a cabo por la Policía Judicial de Portugal en la zona industrial de Ortiga, en el municipio de Mação, ha sacado a la luz una red criminal que desviaba cannabis medicinal al mercado ilícito internacional. La investigación, denominada operación Ortiga, se saldó con la detención de dos ciudadanos extranjeros y la incautación de 2.000 kilogramos de cannabis sativa, cultivado supuestamente con fines terapéuticos.
La red, compuesta por ciudadanos portugueses y extranjeros, habría aprovechado las debilidades del sistema luso de control sobre la exportación de cannabis medicinal. A través de empresas legalmente registradas y con licencias otorgadas por Infarmed, los implicados habrían manipulado documentación y certificados falsos para canalizar grandes cantidades de droga hacia mercados ilícitos en Europa y África.
El epicentro del fraude era la compañía Greatsoul Pharma Portugal, cuya sede de producción de ocho mil metros cuadrados fue promocionada en 2021 como una de las instalaciones más avanzadas de Europa. La empresa prometía una inversión de tres millones de euros y la creación de 25 empleos. Parte del terreno fue cedido por el Consejo Parroquial de Ortiga, cuyo presidente no ha ofrecido declaraciones.
Entre los detenidos figura el empresario británico cuyas iniciales corresponde an D.A.P., propietario de Greatsoul y también accionista en una plataforma de reparto de comida a domicilio en Gibraltar. Junto a él fue arrestado el gerente de la empresa, S.R. Ambos fueron puestos en libertad mientras avanzan los procedimientos judiciales.