El Bella 1 atravesó el paso marítimo del Estrecho de Gibraltar, a finales del pasado año, según fuentes de seguimiento naval, con destino a Venezuela. Posteriormente cambió su nombre a Marinera y fue perseguido y capturado esta semana por fuerzas estadounidenses, tras ser acusado de violar sanciones impuestas por Washington.
El Comando Europeo de Estados Unidos explicó que la operación se llevó a cabo por “violaciones de las sanciones estadounidenses”, mientras que el Ministerio de Defensa del Reino Unido aseguró haber proporcionado “apoyo operativo planificado previamente”, que incluyó la instalación de bases y la participación del buque auxiliar RFA Tideforce, que recientemente había estado en el Peñón de Gibraltar para tareas de mantenimiento.
El secretario de Defensa británico, John Healey, señaló que el Bella 1 “ondeaba una bandera falsa” y estaba sujeto a las sanciones estadounidenses contra Irán. Además, otro petrolero, el MT Sophia, con bandera de Panamá, fue capturado en el Caribe por fuerzas norteamericanas durante la misma semana.
El incidente del Bella 1 ha generado preocupación internacional ante el riesgo de una posible confrontación entre Estados Unidos y Rusia, en un contexto de creciente presión sobre el transporte marítimo de petróleo sancionado.