Seguridad aérea

El aeropuerto de Gibraltar realiza un simulacro de emergencia aérea

El ejercicio permitió evaluar la capacidad de respuesta ante un posible incidente y comprobar la coordinación de los servicios implicados

photo_camera Las organizaciones participantes elaborarán ahora conclusiones y evaluaciones con el fin de ajustar o mejorar los planes vigentes y reforzar los protocolos de actuación

El aeropuerto de Gibraltar llevó a cabo este lunes por la mañana un simulacro de emergencia aérea con el objetivo de poner a prueba su capacidad de respuesta ante un hipotético incidente, en cumplimiento de las funciones establecidas en las Órdenes de Emergencia del aeródromo, según ha informado el Gobierno de Gibraltar.

El ejercicio incluyó la activación del Centro de Atención a Familiares y Amigos y del Centro de Reencuentro de Pasajeros, así como la participación de personal no esencial que actuó como figurante, lo que permitió verificar el funcionamiento real de los distintos procesos y procedimientos operativos previstos para este tipo de situaciones.

Como ocurre en todos los simulacros de este tipo, y bajo la coordinación de la Oficina de Contingencias Civiles, las organizaciones participantes elaborarán ahora conclusiones y evaluaciones con el fin de ajustar o mejorar los planes vigentes y reforzar los protocolos de actuación.

El director de la Terminal Aérea, Terence López, destacó que este tipo de ejercicios garantiza el cumplimiento de la normativa vigente y permite que el personal tenga claramente definidas sus funciones en escenarios de emergencia. Asimismo, agradeció la colaboración del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento del Aeropuerto (AFRS) y el compromiso de todo el personal participante.

Por su parte, el ministro de Igualdad, Empleo, Cultura y Turismo, con competencias en Aviación Comercial y Gibraltar Air Terminal Ltd, Christian Santos, estuvo presente durante el simulacro y subrayó que estos ejercicios son una parte esencial de la operativa aeroportuaria, al poner en valor el trabajo interno que se realiza para garantizar que el aeropuerto esté preparado ante cualquier eventualidad, aunque se confía en que nunca sea necesario recurrir a esta formación en una situación real.