El aeropuerto de Gibraltar ha vuelto a funcionar con normalidad este sábado por la tarde, después de una avería que obligó a suspender varias operaciones durante la mañana. El incidente se originó a primera hora del día cuando reventó una tubería principal de agua a alta presión, lo que provocó una importante inundación en distintas zonas de la terminal.
Según fuentes del Gobierno de Gibraltar, el agua afectó gravemente a tiendas, la zona de recogida de equipajes, áreas de registro y control de seguridad, y también a las salas de servidores responsables de los sistemas de información de vuelos, la web del aeropuerto y el sistema de facturación. La presión y el volumen del agua provocaron daños en suelos, techos e instalaciones eléctricas, dejando el edificio casi inoperativo.
Las aerolíneas fueron informadas del contratiempo, aunque la opción de desviar los vuelos a Málaga fue descartada debido a la huelga del personal de tierra en dicho aeropuerto. British Airways canceló su primer vuelo de salida, pero sí logró aterrizar el primero de llegada, cuyos pasajeros desembarcaron sin incidencias. El resto de vuelos, tanto de British Airways como de easyJet, operaron con retrasos.
Poco después del mediodía, la terminal aérea reanudó su operativa, aunque varios sistemas aún funcionaban de manera parcial. Los equipos técnicos siguen trabajando para restablecer completamente todos los servicios.