Merecidísima victoria del Algeciras ante uno de los llamados a estar en la pelea por el ascenso de categoría, un Real Murcia que se vio impotente ante el buen despliegue defensivo del conjunto de casa. El único tanto del encuentro llegó al minuto y medio de partido con una internada de Obéng que Manin remató solo en el segundo palo.
Tras verse con el marcador a favor, los de casa se dedicaron a replegarse atrás e intentar salir a la contra. Lo mejor es que apenas sufrieron para llegar al descanso con ventaja en el marcador, aunque el mayor susto llegó en tiempo de prolongación, cuando en el minuto 48 Flakus desviaba a gol un centro por la derecha. Sin embargo, el colegiado lo anuló tras comprobar su posición adelantada —por solo unos centímetros— en el Vídeo Support.
El segundo periodo comenzó con la misma tónica: los locales, agazapados atrás, y el Murcia tratando de llevar el peligro al portal de Iván Moreno, que apenas tuvo trabajo. En todo momento, los de Javi Vázquez supieron controlar las embestidas del conjunto pimentonero, que apenas creó peligro, salvo en un cabezazo de Carmona en el 63 que se fue junto a la base del palo derecho.
Fue la única ocasión clara en la que el Algeciras vio peligrar los tres puntos. A falta de un cuarto de hora, Aleix Coch reforzó la defensa con cinco hombres y ahí prácticamente se acabó el encuentro.
Con esta victoria, el equipo algecireño se sitúa con siete puntos en una zona media-alta de la clasificación, después de sumar dos triunfos y un empate en las cinco jornadas disputadas. Esta última victoria brindó una gran alegría a sus aficionados, que este domingo se dieron cita en el Nuevo Mirador.