El partido entre los dos equipos que más empatan del Grupo II de Primera RFEF no podía terminar de otra manera, a pesar de los vaivenes que se dieron durante los más de 98 minutos que duró el derbi provincial: 2-2 que no deja satisfecho a nadie.
Como ya pasó en Huelva, cuando dejó escapar un 0-2 para acabar perdiendo 3-2; o en Alcorcón la pasada semana, dejándose empatar con 0-1 en el tramo final del choque, el Algeciras se vuelve de viaje con la sensación de haber dejado pasar una oportunidad de oro para festejar un triunfo como visitante.
El encuentro no pudo empezar de peor manera, ya que no se había cumplido siquiera el primer minuto de juego cuando un centro de Valverde fue rematado a placer por Colau para poner por delante a los locales que, desde ese mismo instante, jugarían con mucha más calma, dando el protagonismo a su oponente.
El Algeciras, al contrario que en otras ocasiones, no sabía qué hacer con el esférico, con el centro del campo muy espeso y las bandas poco operativas, salvo alguna internada de Paris Adot. Sólo inquietó al meta local con un disparo cruzado de Javi Gómez y otros dos muy desviados desde la frontal del área, del propio Gómez y Marino. Ese fue el insólito bagaje ofensivo de los de Fran Justo durante los primeros 45 minutos, de los peores que se recuerdan en lo que va de campeonato.
La bronca del técnico gallego en el descanso debió ser muy dura, ya que, tras pasar por la caseta, los visitantes salieron con un talante totalmente distinto, con dos ocasiones en los primeros compases tras la reanudación: primero con un disparo a bocajarro de Celorio y, a renglón seguido, con otro de Diego Esteban que taponó la defensa.
Precisamente el atacante riojano sería el encargado de poner las tablas en el 55´, después de que un agarrón clarísimo dentro del área sobre Escudero fuera castigado con pena máxima. Era el premio al mayor empuje expuesto por los visitantes, espoleados por más de 300 fieles en las gradas de El Palmar. Por si fuera poco, todo se pondría de cara cuando cuatro minutos más tarde Luis Vacas era expulsado por doble amarilla.
Sin embargo, el dominio resultó infructuoso, ya que apenas si inquietaron a Samu. Y, con todo el Algeciras volcado, un robo de balón, tras un rechace desafortunado, acabó con un uno contra uno de Valverde ante Cox, cruzando el balón para batir a Venteo y poner el sorprendente 2-1 en el marcador. Increíble pero cierto.
El conjunto algecireño no desistió en su empeño de lograr algo positivo del desplazamiento más corto de la temporada y el ímpetu se transformó en premio. El 2-2 llegó en el 91´, en el primer tanto de Manín con la elástica albirroja, tras centro medido de Celorio.
A pesar de los intentos, más con el corazón que con la cabeza, el marcador no se movería más, acabando con unas tablas que no dejó satisfacción plena en ninguno de los dos equipos, ya que, en ambos casos, dejaron escapar ventaja a lo largo del choque para haberlo ganado.