Segunda victoria consecutiva en casa para un Algeciras que ha despertado la ilusión en su parroquia, que ahora sí ve con opciones a un equipo más conjuntado y en trayectoria ascendente.
El 2-1 ante el Fuenlabrada es la muestra perfecta de que en esta categoría hay una igualdad tremenda y que para ganar no puedes dar concesiones. En ello se empecinaron los dos equipos durante los primeros 45 minutos, aunque las mejores oportunidades fueron para el Algeciras. Paris Adot se mostró especialmente activo por la banda derecha, generando varias ocasiones de peligro. A pesar del empuje local y de un gol anulado a Diego Esteban por fuera de juego en el minuto 36, el marcador se mantuvo en 0-0 al descanso. La solidez defensiva del cuadro madrileño impidió que los albirrojos concretaran sus oportunidades.
Tras la reanudación, el Algeciras salió decidido a buscar la ventaja. En el minuto 54, un penalti cometido sobre Lautaro fue convertido por Diego Esteban, que engañó al portero Lucas Díaz con gran maestría para poner el 1-0 a favor.
Sin embargo, la alegría local duró poco. Apenas 13 minutos después, en el 67, Cedric igualó el marcador para el Fuenlabrada con un certero cabezazo tras un saque de esquina.
La jugada decisiva llegó en el minuto 75. una internada por la derecha de Paris Adot acabó con un centro al área, donde Rodrigo Escudero, con gran instinto, conectó un remate para firmar el 2-1.
El Fuenlabrada, sin darse por vencido, intentó la remontada hasta el último minuto, pero el Algeciras supo resistir las embestidas, hasta amarrar un nuevo triunfo - segundo triunfo consecutivo en el Nuevo Mirador - que reafirma el buen momento del equipo algecireño en casa, donde cada vez se muestra más sólido y seguro.