La Real Balompédica Linense ha sufrido una nueva y cruel derrota, la sexta seguida, esta vez por la mínima (1-0) en su visita al CF Villanovense. Un solitario tanto de Benji en el minuto 86 sentenció a un equipo que lo intentó, que mostró actitud, pero que volvió a salir de vacío y sigue sin ver la luz al final del túnel. Con este revés, los de La Línea parecen condenados al descenso por la diferencia de cinco puntos con el puesto de promoción, que ostenta el San Fernando, y a siete de la permanencia directa.
Mejores sensaciones que en semanas anteriores por parte de la Balona durante la primera parte: ordenada, ambiciosa y con más presencia en campo contrario, llevó el peso del partido y acumuló las mejores ocasiones: Alberto Fuentes probó desde fuera del área, Jack Harper remató alto tras revolverse en el área y David Hernández rozó el gol tras un córner.
La recompensa no llegó, pero al menos se intuía una versión más reconocible de un equipo que parecía haber entendido lo que se juega. Al descanso se fueron con 0-0, pero con una Balompédica que merecía más.
Tras el descanso, la Balona siguió buscando el gol. Un disparo envenenado de Harper y una chilena de Fuentes estuvieron a punto de convertirse en el 0-1. Álex Hernández también lo intentó con un zapatazo lejano que rozó el palo. Todo apuntaba a que, si alguien rompía el empate, sería el equipo visitante.
Sin embargo, el Villanovense fue creciendo en la recta final. La entrada de Benji cambió la dinámica del choque y, justo cuando el partido parecía encaminado al empate, el atacante local aprovechó un desajuste defensivo para marcar en el 86’.
Romerito quemó las naves con un triple cambio a la desesperada tras el gol. En el tiempo añadido, la Balona encerró al rival, forzó un córner y hasta Álex Lázaro subió a rematar. La ocasión más clara fue para Álex Hernández en el 96’, pero su disparo se marchó fuera, certificando una nueva derrota dolorosa.
Quedan tres jornadas y el margen de error no existe. La Balona necesita algo más que actitud: necesita puntos y casi un milagro para evitar un final de temporada dramático.