Fútbol - Primera Federación

Otra vez injusto el fútbol con el Algeciras

Los rojiblancos dominan todas las facetas del juego, merecen el triunfo con creces, pero se deben conformar con el primer punto de la temporada frente a un Marbella ordenado pero sin brillo 
Gol anulado. Rastrojo cabecea al fondo de la red, pero el árbitro interpretó, tras consultar en el VAR, que hubo falta
photo_camera Gol anulado. Rastrojo cabecea al fondo de la red, pero el árbitro interpretó, tras consultar en el VAR, que hubo falta

De seis puntos posibles, sólo uno. Visto así, puede parecer un mal bagaje para empezar la temporada, pero el que haya presenciado los dos encuentros del Algeciras, en Tarragona el pasado viernes y el de este domingo frente al Marbella, coincidirá en que las sensaciones son muy positivas y que el fútbol, hasta ahora, está siendo injusto. 

En tierras catalanas sobraron dos despistes defensivos, hoy ha faltado el gol, porque lo ha puesto todo para ganarle a un decepcionante conjunto malagueño. 

El debut de la liga en el estadio Nuevo Mirador se saldó con un empate sin goles ante el Marbella FC, pese a ofrecer una actuación convincente. El conjunto dirigido por Javi Vázquez fue superior durante la mayor parte del partido, llevando el peso del juego y generando múltiples ocasiones claras, aunque sin encontrar el premio del gol.

Desde el arranque, los albirrojos mostraron un planteamiento ambicioso y ofensivo, con una presión alta y una notable movilidad en el centro del campo, donde destacaron Iván Turrillo, Rastrojo y Juanma. Las bandas fueron una constante vía de peligro y Manín se mostró como una referencia en ataque. Un gol anulado a Rastrojo tras revisión del VAR y un disparo al larguero cerraron un primer tiempo lleno de intensidad.

En la segunda mitad, el guion no cambió. El conjunto de casa mantuvo la iniciativa y gozó de varias oportunidades claras, entre ellas un mano a mano que Jony Álamo no pudo convertir. Los cambios introducidos por Vázquez dieron un nuevo impulso ofensivo, con jugadores como Obeng, Garrido o Javi Avilés intentando romper el cerrojo visitante.

El Marbella, bien posicionado y ordenado, aguantó las embestidas locales y buscó sus opciones al contraataque, especialmente a través de Tahiru y Ohemeng, aunque sin demasiado peligro real. El portero visitante fue clave para mantener el empate, mientras que Iván Moreno también respondió con seguridad en las pocas ocasiones que lo exigieron.

A pesar del empuje final y los seis minutos de añadido, el marcador no se movió. El resultado dejó un sabor amargo en la grada, pero también la sensación positiva de que el equipo tiene mimbres para competir en la categoría si mantiene este nivel de juego.