Fútbol - Segunda Federación

Un punto insípido e insuficiente para salir del descenso (0-0)

La Balona no logra equilibrar su buen trabajo defensivo con ocasiones para adelantarse y tiene que conformarse con un empate, y gracias, porque se libró en la última jugada
La Balona, de rosa y negro, se ha tenido que conformar con un punto en feudo del Águilas. FOTO: Águilas FC
photo_camera La Balona, de rosa y negro, se ha tenido que conformar con un punto en feudo del Águilas. FOTO: Águilas FC

El encuentro entre el Águilas y la Real Balompédica Linense, disputado en Lorca, culminó con un empate sin goles (0-0) en un partido en el que ambos equipos alternaron el dominio, pero carecieron de puntería en los momentos clave. La Balona, que terminó pidiendo la hora, puede considerarse afortunada tras sobrevivir a un par de ocasiones claras de los locales, especialmente en el epílogo del partido.

El primer tiempo mostró a un Águilas dominante en los compases iniciales. La acción más peligrosa llegó al minuto 14, cuando Sergio Chinchilla, en una jugada individual, rozó el gol con un disparo que se fue por encima del travesaño. La réplica linense llegó en el 19´, con Adri Carrasco protagonizando una gran internada que fue desbaratada por el portero local, Iván Buigues. El primer periodo finalizó con polémica arbitral y una creciente tensión entre los jugadores, lo que dejó un saldo de varias tarjetas amarillas para ambos bandos.

El segundo acto comenzó con un Águilas decidido a romper el empate. En el minuto 55, protagonizó una doble ocasión que estremeció a sus seguidores: primero con un disparo de Javi Castedo que repelió Álex Lázaro, y luego con un potente remate de Héctor Martínez que se estrelló en el larguero. A partir de ahí, la Balona logró equilibrar la balanza con una ocasión desperdiciada por Jack Harper en el minuto 76, quien eligió el disparo individual en lugar de habilitar a un compañero mejor posicionado.

En los minutos finales, la tensión llegó a su punto álgido. La escuadra albinegra, hoy de rosa, acumulaba faltas y amonestaciones, mientras que el Águilas buscaba la victoria con más corazón que cabeza. En el tiempo de descuento, Isi Ros tuvo en sus botas la victoria local, pero su disparo desde el área pequeña se marchó desviado, desatando un suspiro de alivio en los balonos, que vieron aparecer los fantasmas de la semana anterior.