Frenazo a la imponente racha del Ibiza, que se presentaba en el Nuevo Mirador con un balance de siete victorias seguidas, sin embargo, no ha podido vencer al Algeciras, nulo en cuanto a triunfos en los dos últimos meses de campeonato. Precisamente esa mala racha auguraba un sufrimiento para los que esta mañana se citaban en La Menacha. Aunque se pasó mal durante algunos tramos del choque, el conjunto de Fran Justo ha plantado cara y se ha hecho acreedor a un punto que tiene su peso en oro aunque, por los agobios, lo mejor hubiera sido sumar los tres, algo que no ocurre desde hace ocho jornadas.
Durante los primeros 20 minutos, fue el Ibiza el único que manejó el esférico, incluso disponiendo de dos ocasiones claras para adelantarse en el marcador, que se saldaron con sendos paradones de Lucho García. Primero tras un disparo raso de Olabe y, minutos más tarde, tras un fuerte disparo cruzado desde el vértice del área de Bebé.
Tras estos dos sustos, el conjunto de casa, acumularía los mejores momentos con el balón en su poder, creando jugadas de ataque, principalmente por banda derecha, con un Paris Adot muy activo, aunque sin crear peligro en la meta balear. Fruto de ese mejor juego, basado en la presión alta, llegó la ocasión más clara por el bando local con un robo de balón, que acabó con pase de Escudero al punto de penalti para que Iván Turrillo rematase fuera en lo que pudo ser el 1-0.
Tras el descanso, el Algeciras se lo terminó creyendo y llevó el peso del partido, aunque tampoco creo peligro claro en el portal rival. La entrada de Leiva por el carril derecho también espoleó a los locales. Se llegó a pedir un penalti sobre Iván que el árbitro no pitó. Tampoco su asistente vio fuera de juego en un desmarque de Mo Dauda, que se plantó solo delante de Lucho, que impidió el 0-1 con su pie derecho. Tercer paradón del meta colombiano, que volvió a ser de los mejores de su equipo.
Un equipo que supo sufrir hasta el final, incluso jugando los últimos minutos con uno más por la expulsión del propio Dauda, por doble amarilla, hasta acabar el choque con un punto que deja buen sabor de boca, a tenor del rival que se tenía delante, aunque no es suficiente para alejarse de la zona de descenso tras darse resultados favorables para ello.