Fútbol - Segunda Federación

Adios cruel, aunque esperado

La Balona baja a Tercera Federación, a pesar de imponerse a La Unión, que no pudo festejar el ascenso en La Línea 
El atacante Carlos León, cabizbajo tras consumarse el descenso de categoría
photo_camera El atacante Carlos León, cabizbajo tras consumarse el descenso de categoría

No por menos esperado dejar de ser doloroso. Mañana cruel para la Real Balompédica Linense, que ha consumado su descenso a Tercera Federación, la quinta categoría del fútbol nacional, a pesar de doblegar, 2-1, al que se presentaba en La Línea como líder y al que le faltó un gol para festejar su ascenso

Sólo cuatro minutos le duró el optimismo a conjunto albinegro, tiempo que pasó entre el gol inicial a los cuatro minutos de Carlos León y el anotado por Benja al Recreativo Granada. A los extremeños del Villanovense les bastaba con vencer al filial rojiblanco, algo que dejaron finiquitado en apenas 11 minutos. Lo demás sobra.

El conjunto linense comenzó el choque como no se recordaba, muy enchufado y con una ambición y unas ganas inusuales y que, de haber puesto en encuentros anteriores, seguramente le hubieran bastado para alcanzar el objetivo de la permanencia. Carlos León primero y Joao Pedro, 10 minutos después, ponían de cara el choque con un 2-0 justo.

Alberto Fuentes y Dani Villa tuvieron la oportunidad de sentenciar el choque con dos balones al palo, ante un conjunto visitante que apenas si inquietó, salvo un remate tras falta lateral, a Alex Lázaro.

En la segunda mitad, un barullo en el área pudo significar el 2-1, pero el árbitro invalidó la acción ante la impotencia de los visitantes, que sí que se metieron en el partido con el penalti anotado por Jaime Santos. Sin embargó, se esperaba mucho más de La Unión, que fue viendo cómo se esfumaba su opción de ascenso directo, en favor del Torremolinos, que sí que aprovechó el tropiezo. 

En los instantes finales, la desesperación pareció haberse pasado al bando visitante, ya que los seguidores locales ya lo tenían asumido: perdió el San Fernando, pero goleó el Villanovense, por lo que se consumó el descenso de la Real Balompédica Linense a Tercera RFEF, a pesar de la buena imagen dejada en la despedida de una temporada que ha acabado de manera más que cruel. Era muy difícil y se cumplió, más cuando no dependía de sí mismo, sino de otros dos campos.

La reflexión más común a la salida del estadio, incluso en el descanso, era que si se hubiera jugado como hoy, este equipo no hubiera descendido y quién sabe lo que hubiera pasado, pero eso son conjeturas.

Con el batacazo ya consumado, el club se ve inmerso en un momento más que delicado, ya que la afición no quiere que continúe Andrés Roldán, pero ha sido el único que apostó por la Balona en un momento crucial tras la marcha de Pandalone.

Ahora toca digerir el fracaso morrocotudo y comenzar a sentar las bases de un equipo que ilusione a la afición, que también debe digerir este trago histórico y de los más desagradables de los últimos tiempos. No en vano, es el segundo en tres años.