Irse, quedarse o volver: una decisión que aquí nunca es sencilla
Muchos jóvenes se marchan. A veces con ilusión, otras con más miedo que ganas. Málaga, Sevilla, Madrid, incluso fuera de España. No es que quieran irse porque sí, es que aquí el trabajo escasea, los contratos duran lo que duran y la estabilidad suena a cuento chino. Irse se convierte casi en una salida obligatoria.
Pero la realidad fuera no siempre es la que se imagina. Pisos compartidos a precios absurdos, trabajos que no tienen nada que ver con lo que has estudiado y jornadas que te dejan sin vida. Y ahí es cuando empiezas a echar de menos cosas que antes ni valorabas: bajar a la playa cualquier día, comer en casa de tus padres, encontrarte a medio pueblo en la calle sin haber quedado.
Luego están los que deciden quedarse desde el principio. Los que apuestan por montar algo aquí, aunque sea cuesta arriba. Pequeños negocios, proyectos creativos, deporte, música, asociaciones. No suelen salir en los titulares, pero mantienen viva la comarca. No porque sea fácil, sino porque creen que merece la pena intentarlo.
Y después están los que vuelven. Los que se fueron pensando que no regresarían y un día aparecen otra vez. A veces con experiencia, otras con cansancio. Volver no siempre es sencillo, porque aún existe esa idea absurda de que regresar es fracasar. Cuando muchas veces es todo lo contrario: es tener claro dónde quieres estar.
Las cosas, eso sí, están cambiando poco a poco. El trabajo online, la formación a distancia y las redes han abierto nuevas posibilidades. No arreglan todos los problemas, pero ayudan. Ya no es tan raro ganarte la vida desde aquí sin sentir que estás desconectado del mundo.
Al final, cada uno hace lo que puede con lo que tiene. Irse no te hace más valiente, quedarse no te hace menos ambicioso. Lo injusto es tener que decidir siempre empujado por la falta de oportunidades.
Quizás el verdadero problema no sea elegir entre irse o quedarse, sino que quedarse siga siendo tan complicado. Y esa es una conversación que en el Campo de Gibraltar todavía tenemos pendiente.