Fraude financiero

Desarticulan una red criminal de suplantación de identidad con más de un centenar de víctimas

La Policía Nacional ha detenido en Algeciras a seis personas en una operación que ha destapado un entramado dedicado a falsificar contratos de financiación y vender productos electrónicos en el mercado negro
photo_camera La actuación policial comenzó tras la denuncia de un ciudadano que descubrió que había sido incluido en el fichero de morosos ASNEF por deudas inexistentes

El Grupo de Delitos Tecnológicos de la Policía Nacional ha desmantelado en Algeciras una organización criminal especializada en fraudes financieros mediante la suplantación de identidad. La investigación ha permitido la detención de seis personas, acusadas de estafa, falsedad documental, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal, en una operación que afecta a más de 100 víctimas, la mayoría residentes en el Campo de Gibraltar.

La actuación policial comenzó tras la denuncia de un ciudadano que descubrió que había sido incluido en el fichero de morosos ASNEF por deudas inexistentes. Según la investigación, los autores utilizaban datos personales sustraídos para formalizar contratos de financiación falsos con una conocida entidad crediticia, adquiriendo teléfonos móviles y otros dispositivos de alto valor que después revendían.

El entramado operaba a través del comercio electrónico, donde realizaban las compras suplantando identidades ajenas. Una vez aprobadas las financiaciones, solo abonaban la primera cuota, dejando el resto de la deuda a nombre de las víctimas. Los productos eran posteriormente vendidos en el mercado negro, lo que generaba beneficios ilícitos para la organización.

Durante las pesquisas, los agentes identificaron a un empleado de un concesionario de vehículos de Algeciras como colaborador esencial. Este individuo, aprovechando su acceso a bases de datos de clientes, habría facilitado información personal a los integrantes de la red. La empresa, sin embargo, no mantenía ninguna vinculación con la trama, aunque los hechos provocaron alarma social y daños reputacionales.

Las investigaciones confirmaron que la organización tenía una estructura jerárquica claramente definida, con líderes encargados de coordinar las operaciones y otros miembros responsables de conseguir datos, tramitar contratos fraudulentos y distribuir los productos. En los registros efectuados se intervinieron teléfonos móviles, un ordenador, varios dispositivos electrónicos y documentación relevante, todo ello pendiente de análisis forense.

La Policía Nacional continúa con las investigaciones para localizar a los miembros fugitivos y determinar el alcance completo de las actividades ilícitas, sin descartar nuevas detenciones en los próximos días.

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