Colapso vial

Nuevo vuelco en la A-7 reaviva las críticas del alcalde de Algeciras

Un accidente de camión en el kilómetro 1114 provoca fuertes retenciones y lleva al regidor José Ignacio Landaluce a exigir de nuevo una intervención urgente en la autovía

Retenciones en la A-7 tras el vuelco de un camión a la altura del kilómetro 1114, en sentido San Roque
photo_camera La A-7

El alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, ha vuelto a alzar la voz tras el vuelco de un camión en la A-7, un siniestro que ha generado intensas retenciones en sentido San Roque y que, según el regidor, vuelve a evidenciar el deterioro y la saturación de esta infraestructura clave.

En declaraciones posteriores, Landaluce lamentó que la autovía sea “una vez más escenario de un siniestro que demuestra que esta vía está al límite de su capacidad”. A su juicio, los atascos provocados por el accidente vuelven a “paralizar la movilidad del Campo de Gibraltar” y ponen en riesgo la seguridad de miles de conductores.

El primer edil recordó que este tipo de incidentes se producen “con una frecuencia inaceptable” y afirmó que el tramo comprendido entre Algeciras y San Roque soporta un tráfico muy superior al previsto. Subrayó que el vuelco “no es un caso aislado”, sino “otro aviso más” que confirma la necesidad de una intervención urgente y decidida.

En esta línea, Landaluce reiteró la importancia de ampliar la capacidad de la autovía entre Algeciras, Los Barrios y San Roque, incluyendo la incorporación de un tercer carril por sentido y la construcción del segundo túnel del acceso norte, medidas que considera “imprescindibles” para reducir la siniestralidad y evitar nuevos colapsos.

El alcalde trasladó además su apoyo al conductor afectado y deseó que no haya heridos graves. Recalcó que cada uno de estos accidentes “tiene consecuencias reales para familias, empresas y trabajadores de toda la comarca”, por lo que reclamó al Gobierno que actúe “de manera inmediata”.

Landaluce concluyó que el Campo de Gibraltar “no puede esperar más” y destacó que la situación no solo afecta a la infraestructura, sino también “a la calidad de vida y la seguridad de nuestra gente”.