La tradicional procesión de María Auxiliadora Coronada volvió a convertirse este sábado en uno de los grandes acontecimientos religiosos y populares de Algeciras, donde miles de personas acompañaron a la imagen en su recorrido por el centro de la ciudad. La representación institucional estuvo encabezada por José Ignacio Landaluce, junto a la teniente de alcalde delegada de Cultura, Pilar Pintor, y la concejal Sabina Quiles.
La salida procesional partió desde la Parroquia de María Auxiliadora, epicentro de la actividad salesiana en la ciudad, en una jornada marcada por el ambiente festivo, el acompañamiento musical y la presencia de numerosos vecinos y devotos que no quisieron perderse una de las citas más emblemáticas del mes de mayo.
Durante el recorrido, la imagen avanzó entre aplausos, pétalos y muestras de cariño de los asistentes, mientras las calles del centro histórico registraban una importante afluencia de público. La procesión volvió a reflejar el arraigo que mantiene la comunidad salesiana en la vida social y religiosa del municipio.
El alcalde destacó la implicación de la ciudadanía en esta celebración y puso en valor la participación de generaciones de algecireños que cada año mantienen viva esta tradición. Además, agradeció el trabajo desarrollado por la Asociación de María Auxiliadora (ADMA) y por la familia salesiana en la organización de todos los actos celebrados durante estos días.
La presencia de la Corporación Municipal en el cortejo volvió a simbolizar el vínculo histórico entre el Ayuntamiento y la comunidad educativa y religiosa vinculada a Don Bosco, una relación consolidada a lo largo de décadas y muy presente en la vida cultural de la ciudad.
La festividad de María Auxiliadora se ha consolidado como una de las celebraciones más destacadas del calendario cofrade y religioso del Campo de Gibraltar, atrayendo cada año a vecinos llegados también desde otros municipios de la comarca.
El cortejo transcurrió sin incidentes y dejó imágenes de gran belleza a su paso por distintos puntos del centro urbano, en una tarde marcada por el buen tiempo y por el ambiente de convivencia que acompañó a la procesión hasta su regreso al templo salesiano.