El regidor algecireño ha desmentido de forma tajante las supuestas presiones a la exconcejala Laura Ruiz, asegurando que las informaciones difundidas en distintos medios “carecen de todo fundamento”. Landaluce acompañó su comunicado de un correo electrónico remitido por la propia Ruiz, fechado en octubre de 2023, que —según sostiene— desmontaría las acusaciones en su contra.
En dicho correo, la exedil del Partido Popular expresa su apoyo al alcalde y le pide perdón por declaraciones pasadas que, según admite, realizó en un momento de “desesperación” y “fragilidad personal”. Ruiz asegura que nunca existió coacción alguna y que su dimisión, en 2018, fue “voluntaria y personal”. Además, autoriza expresamente al regidor a difundir su mensaje “en el medio que considere oportuno”.
El alcalde ha insistido en que ese escrito, enviado “dieciséis meses antes de la reunión que ahora se menciona”, demuestra que no hubo maniobra ni presión alguna. “Todo esto —añadió— forma parte de una manipulación política que pretende ensuciar mi nombre y el del Ayuntamiento”.
Por su parte, la secretaria general del PSOE de Algeciras, Rocío Arrabal, ha anunciado que su partido valora ampliar la denuncia presentada ante la Fiscalía del Tribunal Supremo contra Landaluce por presuntos delitos de malversación, tráfico de influencias y acoso sexual. Los socialistas basan su decisión en un audio difundido recientemente por El Correo de Andalucía, en el que se narraría una reunión celebrada en febrero de 2025 y en la que se habría intentado “coaccionar” a Ruiz.
Arrabal considera que el contenido de esa grabación es “muy esclarecedor” y una muestra de que el PP solo busca “tapar la verdad”. Además, ha denunciado que uno de los abogados del alcalde, Marcos Borrego, habría cobrado como cargo de confianza municipal, con un salario anual de 45.000 euros, lo que el PSOE califica de “grave irregularidad”.
La portavoz socialista ha exigido la dimisión inmediata de Landaluce, al entender que su continuidad “daña seriamente a la institución municipal y a la imagen de la ciudad”, advirtiendo que “no todo vale para salvar a un alcalde”.