El Gobierno de Gibraltar ha confirmado que el proceso para retirar todas las barreras físicas en la frontera con España se pondrá en marcha antes del próximo 15 de julio, fecha fijada para la entrada en vigor del nuevo acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido. Esta medida permitirá que el nuevo marco jurídico comience a aplicarse de forma efectiva desde el primer momento.
Según ha detallado el Ejecutivo del Peñón, el calendario previsto responde al compromiso de cumplir con las obligaciones recogidas en el Tratado, especialmente en lo relativo a la eliminación de la Verja y la implantación de un sistema de control adaptado al espacio Schengen. El objetivo es garantizar una transición ordenada y sin interrupciones en la movilidad.
El anuncio se produce tras el respaldo unánime de los Estados miembros de la Unión Europea el pasado 1 de abril, lo que despejó el camino para la firma y aplicación provisional del acuerdo. Este paso ha sido clave para avanzar en un proceso que transformará la relación fronteriza en el entorno del Campo de Gibraltar.
En paralelo, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y el ministro principal del Peñón, Fabian Picardo, han mantenido recientemente un encuentro en Madrid para coordinar los aspectos técnicos y operativos del nuevo escenario. La reunión se centró en preparar la aplicación provisional del acuerdo y en avanzar en la cooperación institucional.
Entre las medidas más relevantes del Tratado destaca el traslado de los controles fronterizos al aeropuerto y al puerto de Gibraltar, así como el desarrollo de una futura unión aduanera y la introducción de ajustes fiscales. Además, se contempla el uso compartido del aeropuerto, lo que supone un cambio significativo en la gestión del territorio.
Desde el Gobierno de España se considera este acuerdo como un punto de inflexión histórico, tanto por su impacto en la vida diaria de miles de trabajadores transfronterizos como por las oportunidades económicas que puede generar en la comarca. No obstante, ambas partes reconocen que aún queda trabajo técnico por completar antes de su plena implementación.