Origen histórico

La Feria Real de Algeciras, de mercado ganadero a gran referente festivo andaluz

La celebración, nacida en 1850, ha evolucionado hasta convertirse en uno de los eventos más importantes del Campo de Gibraltar

 

Atracciones feria
photo_camera A partir de 1869, la feria se trasladó a la parte alta de esta avenida, consolidándose como un espacio de encuentro ciudadano.

La Feria Real de Algeciras tiene su origen en 1850, cuando la ciudad obtuvo autorización mediante Real Cédula de Isabel II para celebrar una feria en junio. Aquella primera edición, impulsada por el Ayuntamiento, se desarrolló durante tres días con un claro enfoque en el comercio de ganado, siguiendo la tradición de las ferias andaluzas de la época.

En sus primeros años, el recinto se ubicó junto al antiguo cuartel de Infantería, en la actual avenida Blas Infante, donde se combinaban exposiciones ganaderas con actividades lúdicas como carreras de caballos, música en directo y puestos de productos agrícolas. El crecimiento progresivo de la feria dio lugar a la creación de un auténtico poblado efímero, que incluso llegó a contar con una plaza de toros provisional.

A partir de 1869, la feria se trasladó a la parte alta de esta avenida, consolidándose como un espacio de encuentro ciudadano. En esta etapa adquirieron protagonismo lugares como la plaza de toros La Perseverancia o el Cerro del Mercado, donde se concentraba la actividad comercial. A finales del siglo XIX, el evento experimentó un notable impulso con la mejora de infraestructuras y el aumento de los festejos taurinos.

Durante el siglo XX, la feria continuó transformándose al ritmo del crecimiento urbano. La ampliación de espacios obligó a ocupar nuevas zonas de la ciudad, como el campo de fútbol El Calvario, mientras que instalaciones como el Casino Cinema se convirtieron en puntos de referencia del ocio. En 1967, el recinto se trasladó definitivamente a su ubicación actual, adaptándose a la expansión de la ciudad.

Uno de los momentos clave de esta etapa fue la inauguración en 1969 de la Plaza de Toros Las Palomas, que se consolidó como uno de los símbolos principales de la feria. Con el paso de los años, el entorno ha evolucionado hasta integrarse plenamente en el núcleo urbano.

En la actualidad, la Feria Real de Algeciras cuenta con el reconocimiento de Interés Turístico Nacional en Andalucía, combinando tradición y modernidad. Casetas, actividades culturales y una amplia oferta de ocio convierten este evento en uno de los principales referentes festivos del Campo de Gibraltar, manteniendo viva una celebración que ha sabido adaptarse sin perder su esencia.

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