Sin rastro

La desaparición de una joven ucraniana tras pasar por Algeciras moviliza una búsqueda internacional

La familia de Ilona Hunkova perdió el contacto con ella hace casi un mes después de un mensaje enviado desde Murcia y una última señal detectada en Valencia
Cartel difundido por la familia durante la búsqueda de Ilona Hunkova
photo_camera Cartel difundido por la familia durante la búsqueda de Ilona Hunkova

La desaparición de Ilona Hunkova, una ciudadana ucraniana de 36 años, mantiene en vilo a su familia desde hace semanas después de perderse su pista tras un viaje por España marcado por problemas personales, falta de recursos y un deterioro de su estado emocional. La última comunicación directa con la mujer se produjo el pasado 19 de abril, cuando aseguró encontrarse en Murcia antes de desaparecer sin dejar rastro.

Según ha relatado su madre, Nataliya Hunkova, la joven llegó a España el pasado mes de febrero junto a su pareja, un ciudadano noruego con el que había iniciado una relación sentimental y que incluso le había pedido matrimonio. Ambos viajaron por carretera hasta el sur del país, aunque la situación dio un giro inesperado durante su estancia en Algeciras, donde el hombre terminó ingresando en prisión por causas que la familia asegura desconocer.

Poco después, Ilona sufrió un accidente de tráfico ocurrido el 11 de marzo en la ciudad campogibraltareña. Aunque el siniestro no provocó heridos, su madre sostiene que las autoridades le retiraron el pasaporte como medida cautelar, una circunstancia que habría impedido a la mujer abandonar España. Desde entonces, según el relato familiar, quedó sola, sin apoyo económico y en una situación de gran vulnerabilidad.

La familia asegura además que la joven comenzó a mostrar síntomas de un importante deterioro psicológico. Un especialista que la atendió de forma telemática le habría diagnosticado un trastorno bipolar en fase aguda, mientras Ilona iniciaba un recorrido por distintas ciudades españolas. La madre sitúa a su hija en puntos como Barcelona, Madrid, Alicante y Murcia durante las semanas previas a su desaparición.

Uno de los momentos que más preocupación generó entre sus allegados fue una llamada realizada desde Alicante en plena madrugada. “Lloraba y decía que estaba desorientada y que no encontraba el hostal donde se alojaba”, recuerda su madre, que desde Noruega intenta reconstruir cada uno de los movimientos realizados por su hija en España.

La última señal del teléfono móvil de Ilona fue detectada el 25 de abril en el municipio valenciano de Llíria, cerca de la autovía CV-35. Desde entonces no ha vuelto a registrarse actividad ni se han producido nuevas comunicaciones. La familia teme que pudiera encontrarse en una situación de riesgo, ya que, según aseguran, no tenía conocidos ni contactos en las ciudades por las que pasó.

La búsqueda se ha difundido en redes sociales y medios de comunicación nacionales mientras la madre ha presentado denuncias ante organismos internacionales y asociaciones especializadas en desapariciones. También ha solicitado ayuda a las autoridades españolas para intentar esclarecer qué ocurrió tras la última localización del dispositivo móvil.

Los allegados de Ilona continúan pidiendo colaboración ciudadana para tratar de localizar cualquier pista que permita conocer su paradero. La desaparición ha generado preocupación tanto por el estado emocional que atravesaba la mujer como por las circunstancias en las que quedó sola en España tras su paso por el Campo de Gibraltar.

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