Si vives o transitas habitualmente por El Rinconcillo, a partir del próximo lunes, 6 de octubre, se van a producir cambios significativos en la circulación de la zona. El Ayuntamiento de Algeciras acometerá la cuarta y última fase de las obras en la avenida Diputación, centrada en la intersección con la carretera de la Mediana y la calle Cabo Blanco, lo que supondrá importantes cortes de tráfico y afectaciones al transporte urbano en la barriada de El Rinconcillo. La intervención se enmarca dentro de un proyecto de mejora de infraestructuras hidráulicas, con una inversión cercana a los 800.000 euros, financiada por el Ayuntamiento de Algeciras, la Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar y el Ministerio de Hacienda.
Esta fase complementa a la anterior, que contó con 1,36 millones de euros y permitió renovar el sistema de abastecimiento y saneamiento entre la avenida del Embarcadero y la carretera de la Mediana. En conjunto, estas actuaciones buscan eliminar los problemas de inundaciones en puntos críticos como el cruce cercano a la Parroquia de Nuestra Señora de los Milagros, mediante la instalación de una red de saneamiento separativa que reduzca la presión sobre el sistema de bombeo.
Los cambios de tráfico incluyen la conversión en fondo de saco de varias calles y la inversión de sentidos en vías como Cabo Salines, Cabo de Agua o Cabo Falcón. También habrá restricciones de giro y acceso exclusivo para residentes en tramos específicos, especialmente en el entorno de la carretera de la Mediana.
Respecto al transporte público, la Línea 6 mantendrá sus paradas en Cabo Finisterre, mientras que la ubicada en carretera de la Mediana se trasladará al cruce con Cabo Peña. Además, esta línea será reforzada para facilitar los traslados hasta la parada de El Embarcadero, donde los usuarios podrán continuar en la misma línea hacia Virgen del Carmen o hacer transbordo con la Línea 3 hacia la Charca. En este sentido, la cabecera de la Línea 3 se moverá a la Rotonda de Brígida.
Desde el Ayuntamiento se han pedido disculpas por las molestias que estas modificaciones puedan causar, recordando que los beneficios de la obra –tanto para la movilidad como para el saneamiento del barrio– superan ampliamente las incomodidades temporales. La duración estimada de los trabajos es de tres a cuatro semanas.