La ciudad se ha echado a la calle para vivir la víspera de Reyes con entusiasmo y alegría, por la mañana, con el tradicional arrastre de latas, que dio paso a la recepción de Melchor, Gaspar y Baltasar en el Llano Amarillo, donde llegaron en barco, y el colofón de las cabalgatas en el centro de la ciudad, con miles de personas esperando para disfrutar del pasacalles.