La ciudad de Algeciras ha vivido este domingo una de las citas religiosas más destacadas de su calendario con la celebración del Corpus Christi, una jornada que congregó a cientos de fieles en torno a los actos organizados por el Arciprestazgo y el Consejo Local de Hermandades y Cofradías.
La representación institucional del Ayuntamiento estuvo encabezada por el primer teniente de alcalde, Jacinto Muñoz Madrid, quien participó tanto en la eucaristía celebrada en la Plaza Alta como en la posterior procesión que recorrió distintas calles del centro histórico.
Los actos comenzaron a las seis y media de la tarde con una misa al aire libre presidida por el vicario episcopal para el Campo de Gibraltar, padre Juan José Marina Janeiro, acompañado por el arcipreste de la ciudad, Miguel Ángel Ventura Naranjo, y por sacerdotes de las distintas parroquias del municipio.
Tras la celebración litúrgica, la Custodia inició su tradicional recorrido por el centro urbano, partiendo desde la Plaza Alta y avanzando por varias de las principales vías de la ciudad antes de regresar a la Iglesia Mayor Santuario de Nuestra Señora de la Palma.
Una de las singularidades de esta edición ha sido la presencia del paso de Santa María del Saladillo, imagen que fue trasladada en la noche del sábado hasta el principal templo parroquial de la ciudad para acompañar los actos del Corpus y que posteriormente regresó a su parroquia de origen.
La procesión discurrió por calles como Santísimo, Muñoz Cobos, Rocha, Sevilla, Blas Infante, Regino Martínez, San Antonio y Alfonso XI, en un itinerario que estuvo acompañado por numerosos vecinos y representantes del mundo cofrade algecireño.
Junto a miembros de la Corporación municipal también participaron autoridades civiles, mandos militares y representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, además del presidente del Consejo Local de Hermandades y Cofradías, Nicolás Fernández Arjona.
La celebración del Corpus Christi mantiene así su papel como una de las manifestaciones religiosas más arraigadas en la ciudad, combinando tradición, patrimonio y participación ciudadana en una jornada especialmente significativa para la comunidad católica algecireña.