Durante el encuentro, participantes de varios municipios —entre ellos Juan Franco— expusieron cómo la gestión centrada en lo cercano ha permitido transformar localidades que atravesaban momentos especialmente complicados. Subrayaron que el municipalismo ofrece respuestas reales y tangibles al estar basado en el conocimiento directo de las necesidades vecinales.
Estos representantes insistieron en que los proyectos de ámbito local requieren un esfuerzo extraordinario: las formaciones deben “trabajar el doble o el triple” que el resto para consolidarse, apoyándose en la pasión, el compromiso y la generosidad de sus integrantes.
Los intervinientes recordaron que la fortaleza de estos movimientos radica en su capacidad para mantenerse pegados al territorio, escuchar a los ciudadanos y actuar sin las presiones que acompañan a las estructuras de partidos de ámbito superior.
A lo largo del acto, se lanzó un mensaje claro: Algeciras se encuentra en un punto crítico que exige adoptar medidas difíciles y rigurosas cuanto antes.
Entre los desafíos más acuciantes se citaron la competitividad del puerto, la integración social y la sostenibilidad económica del ayuntamiento, asuntos que —advirtieron— requieren decisiones inmediatas combinadas con una planificación de largo recorrido.
La agrupación enfatizó que afrontar estos retos con determinación será clave para evitar que la ciudad continúe perdiendo oportunidades estratégicas en un momento decisivo para su futuro.