Tarifa No Se Vende denuncia la demolición con amianto junto a colegios sin protocolo de seguridad
La plataforma ciudadana acusa al Ayuntamiento de permitir trabajos con maquinaria pesada en la antigua Fábrica de Conservas sin cumplir la normativa de salud pública ni informar a los centros educativos colindantes
La plataforma ciudadana Tarifa No Se Vende ha denunciado la ejecución de derribos con presencia de amianto en la antigua Fábrica de Conservas del Paseo Marítimo de Tarifa, una actuación que se está llevando a cabo, según el colectivo, con prisas, falta de transparencia y sin aplicar los protocolos de seguridad exigidos por la ley, pese a la proximidad de dos centros educativos.
Según la denuncia pública realizada por la plataforma, las obras afectan al derribo de varias naves y a las antiguas casas de los almadraberos, donde existirían elementos de fibrocemento con amianto. El colectivo alerta de que el Ayuntamiento de Tarifa ha permitido el inicio de estos trabajos con maquinaria pesada, sin que conste la aplicación del Real Decreto 396/2006, que obliga a disponer de un Plan de Trabajo específico, aprobado por la autoridad laboral, y al registro previo de la empresa en el RERA, antes de manipular cualquier material con fibras de amianto.
Desde Tarifa No Se Vende consideran especialmente grave que, tratándose de una actuación situada en pleno Paseo Marítimo y colindante con dos colegios, no se haya cumplido con la obligación legal de informar a las direcciones de los centros educativos sobre el calendario de los trabajos ni sobre las medidas de protección previstas, lo que, a su juicio, evidencia una actuación “temeraria” desde el punto de vista de la salud pública.
La plataforma denuncia además que los derribos se están ejecutando en un entorno especialmente sensible por la alta exposición al viento, sin que se hayan aplicado medidas preventivas como confinamientos, riegos constantes o sistemas de captación perimetral de aire, indispensables para evitar la dispersión de fibras potencialmente cancerígenas y garantizar la seguridad de escolares, docentes y viandantes.
El colectivo sostiene que este episodio no es un hecho aislado, sino que se suma a otras denuncias recientes en las que, según afirman, el gobierno local no ha exigido el cumplimiento de la normativa vigente. En este sentido, acusan al Consistorio de mantener un modus operandi basado en la dejación de funciones y la falta de fiscalización, permitiendo prácticas que vulneran las leyes de salud pública y seguridad laboral.
Asimismo, critican la rapidez y opacidad con la que se están ejecutando los derribos, señalando la ausencia total de cartelería informativa, en la que deberían figurar el número de expediente, la empresa responsable y los técnicos competentes, lo que impide cualquier tipo de control o fiscalización ciudadana sobre una parcela considerada estratégica para el municipio.
Por todo ello, Tarifa No Se Vende exige la paralización inmediata de los trabajos hasta que se haga público el Plan de Desamiantado, se garantice que el aire de los centros escolares está libre de contaminación y se asegure el estricto cumplimiento de la legalidad vigente, advirtiendo de que la política de hechos consumados pone en riesgo tanto el bienestar colectivo como el ecosistema litoral de Tarifa.