El alma del Tumbao revela los secretos del chiringuito más famoso de Tarifa
En un nuevo episodio del podcast Conexión Sur de Campo de Gibraltar 24 horas, que presenta Hippie Domaris, Pas Peláez, uno de los trabajadores más emblemáticos del Tumbao, desvela los entresijos de uno de los chiringuitos más icónicos de Tarifa, donde lleva ya 12 años trabajando, y que se ha convertido en un punto de referencia tanto para turistas nacionales como internacionales.
Pas, valenciano de nacimiento pero andaluz de corazón, llegó a Tarifa en 2013 y desde entonces no ha dejado de formar parte de la vida del Tumbao. Allí ha visto pasar a todo tipo de personajes, desde influencers y futbolistas, hasta músicos de renombre como Dani Martín, quien incluso ha mencionado al chiringuito en una de sus canciones. "Lo tratamos como a cualquiera, aquí nadie es más que nadie", comenta Pas sobre la filosofía del local.
El entrevistado también revela que el establecimiento abre oficialmente antes de Semana Santa y que cada temporada renuevan la decoración, lo que genera una auténtica fiebre en redes sociales: "La gente cambia de outfit cuatro veces en un día solo para tener fotos distintas y aparentar que han estado varios días aquí", bromea.
Pero no todo es glamour y diversión. Pas también critica el impacto de la masificación turística, especialmente el problema del alquiler: "Es una locura, casas diminutas por más de mil euros. Está dejando fuera a los que queremos vivir todo el año en Tarifa". Y añade que gracias al viento aún se mantiene cierta autenticidad en la zona.
Deportista nato, el valenciano combina su trabajo con el kite, el cross training y el ciclismo. De hecho, en 2023 completó una aventura en bicicleta desde Tarifa hasta Madrid en solo siete días, demostrando su espíritu de superación y amor por la naturaleza. Además, es firme defensor del medioambiente: "Hay que cuidar la playa como si fuera el jardín de tu casa, recogiendo colillas, botellas o cualquier residuo", afirma.
La entrevista también deja espacio para el humor y las anécdotas, como las "sirenas" de Tarifa o los turistas que fingen ser surferos para impresionar. Todo ello forma parte del encanto del Tumbao, un lugar que ha sabido mantenerse en la cima sin perder su esencia: "Aquí transmitimos alegría, fiesta y buen rollo, pero sin reguetón ni despedidas disfrazadas", concluye Pas Peláez entre risas.