Piden en Málaga que el Gobierno actúe contra la exclusión del puerto de Algeciras de una ruta internacional estratégica
La decisión de Trump de dejar fuera al puerto de Algeciras de una ruta estratégica internacional ha encontrado una reacción contraria que en el Campo de Gibraltar se ha echado en falta y que ha tenido que venir por el levantamiento de la voz del alcalde de Antequera, Manuel Barón. El regidor, acompañado por la portavoz del grupo popular Ana Cebrián, ha anunciado la presentación de una moción en el próximo Pleno del Ayuntamiento de Antequera en defensa del enclave logístico algecireño y de las infraestructuras andaluzas.
La moción impulsada por el grupo municipal del PP propone cinco acuerdos clave: rechazar la exclusión del puerto algecireño, reprobar la actitud del Gobierno central por su pasividad, exigir acciones diplomáticas inmediatas, condenar la demagogia que daña infraestructuras como el Puerto Seco de Antequera y trasladar la propuesta a las instituciones nacionales, autonómicas y a la propia Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras.
Barón ha criticado con dureza la ausencia de respuesta del Ejecutivo español, alertando de que esta situación compromete no solo a Cádiz o Algeciras, sino al conjunto de Andalucía y España. Asegura que la falta de liderazgo nacional puede suponer un freno para nuevas inversiones en el nodo logístico de Antequera, debilitando su potencial y favoreciendo a puertos competidores como Tánger.
El alcalde ha recordado que el trasvase de tráfico marítimo hacia el puerto marroquí ya es una realidad: “Tánger ha cuadruplicado los contenedores frente a Algeciras”, señaló. A ello se suma el impacto de la tasa europea de emisiones de CO₂, que penaliza económicamente a los puertos comunitarios mientras que en Marruecos es inexistente, generando una clara desventaja competitiva.
En opinión de Barón, “la inacción de hoy puede ser el desempleo de mañana”, por lo que urge al Gobierno a reaccionar, desplegar un plan alternativo y activar el respaldo institucional e internacional necesario para frenar la pérdida de influencia de España en el comercio global.
Por último, ha instado al Ejecutivo a dejar atrás la “política de gestos” y centrarse en proteger los intereses estratégicos del país, reforzando las relaciones con socios clave como Estados Unidos y defendiendo con determinación la posición de Andalucía y España en la logística internacional.