JUCIL alerta del colapso de la Guardia Civil en el medio rural tras un intento de homicidio: "La seguridad no puede depender del heroísmo"
La asociación profesional JUCIL ha vuelto a denunciar la falta de efectivos de la Guardia Civil en el medio rural tras el intento de homicidio ocurrido en Ibros (Jaén), donde un agente destinado en el cuartel de Baeza intervino en solitario para detener a un presunto agresor y auxiliar a una mujer gravemente herida. La organización considera que el suceso evidencia el "colapso" del actual modelo de seguridad ciudadana y reclama un refuerzo inmediato de las plantillas.
Según explica la asociación, los hechos ocurrieron durante la madrugada del 30 de junio, cuando la central de la Guardia Civil recibió un aviso por una agresión con arma blanca en un domicilio de Ibros. JUCIL asegura que la patrulla operativa más cercana se encontraba a unos 40 minutos del lugar, por lo que un guardia civil que prestaba servicio en el acuartelamiento de Baeza decidió desplazarse inmediatamente y en solitario ante la gravedad de la situación.
Al llegar a la vivienda, el agente encontró a una mujer gravemente herida tras, presuntamente, haber sido apuñalada por su pareja. De acuerdo con el relato de la asociación, el guardia civil logró acceder al inmueble, redujo al presunto agresor tras una negociación y prestó los primeros auxilios a la víctima hasta la llegada de los servicios sanitarios. Tanto la mujer, que sufrió una puñalada en un pulmón, como el detenido permanecieron ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) tras el suceso.
Para JUCIL, este episodio pone de manifiesto las dificultades que afrontan los agentes destinados en la denominada España rural, donde una única patrulla debe cubrir amplias zonas geográficas, provocando tiempos de respuesta que consideran inasumibles en emergencias de máxima gravedad.
La asociación sostiene que la falta de personal obliga en numerosas ocasiones a los guardias civiles a intervenir solos en actuaciones de alto riesgo, comprometiendo tanto la seguridad de los ciudadanos como la de los propios agentes. En este sentido, reclama una reestructuración del despliegue territorial y un incremento real de efectivos que permita garantizar una respuesta adecuada ante situaciones críticas.
JUCIL insta al Ministerio del Interior y a la Dirección General de la Guardia Civil a adoptar medidas urgentes para reforzar la seguridad ciudadana en el ámbito rural y evitar que actuaciones como la ocurrida en Ibros dependan, según la asociación, "del heroísmo individual" de los agentes. "No se puede fiar la seguridad de los ciudadanos a la heroicidad individual de los guardias civiles. Necesitamos soluciones y refuerzos ya", concluye el comunicado.
El pronunciamiento de JUCIL coincide con un momento de creciente tensión dentro del Instituto Armado. Este mismo jueves, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha reclamado la dimisión de la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, y el cese del director adjunto operativo, Manuel Llamas, tras conocerse que ambos serán citados como investigados en una causa judicial relacionada con la denominada trama de Leire Díez. La organización considera que su continuidad resulta "incompatible con el ejercicio del mando" y advierte de que estudiará nuevas acciones legales si no se producen esos relevos.