Mercados energéticos

El encarecimiento del petróleo anticipa subidas en gasolina, luz y gas en los próximos días

Vehículos repostando en una gasolinera en un contexto de subida del precio del petróleo en los mercados internacionales.
La tensión en Oriente Próximo amenaza con elevar los precios de la energía y el combustible. Expertos advierten de posibles subidas en la gasolina y recomiendan medidas para ahorrar carburante

La reciente tensión geopolítica en Oriente Próximo ya está teniendo efectos en los mercados energéticos internacionales y podría trasladarse en breve a las gasolineras. La subida del precio del petróleo en los mercados globales anticipa un encarecimiento del combustible en los próximos días, lo que podría repercutir directamente en el gasto de los conductores.

Ante esta situación, especialistas en consumo energético recomiendan adoptar medidas de conducción eficiente que permitan reducir el gasto de carburante. Entre los consejos más habituales se encuentra reducir la velocidad en carretera, ya que pasar de 120 a 100 kilómetros por hora puede suponer un ahorro aproximado del 30% de combustible.

Otra de las recomendaciones es apagar el motor cuando el vehículo permanece detenido durante más de un minuto, una práctica que evita consumo innecesario de gasolina en paradas prolongadas. También se aconseja moderar el uso de sistemas como la calefacción en invierno o el aire acondicionado en verano, que pueden incrementar de forma significativa el gasto de combustible.

Además, los expertos recuerdan que comparar precios entre gasolineras puede marcar la diferencia, ya que las variaciones entre estaciones de servicio pueden situarse entre 10 y 15 céntimos por litro, lo que supone un ahorro considerable en cada repostaje.

El origen de esta posible escalada de precios se encuentra en el conflicto que afecta a Irán y la región del Golfo Pérsico, una zona clave para el suministro energético mundial. Irán posee alrededor del 10% de las reservas globales de petróleo y es uno de los principales productores dentro del mercado internacional.

Un punto especialmente sensible es el estrecho de Hormuz, por donde circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial y una parte significativa del gas natural licuado. Cualquier bloqueo o interrupción en este paso estratégico tendría efectos inmediatos en los precios del crudo y, en consecuencia, en la gasolina, el transporte y la inflación global.

Los analistas advierten además de que el impacto no se limitaría al combustible. En un escenario de tensión prolongada, la electricidad podría encarecerse hasta un 50% y el gas hasta un 100%, debido a la fuerte dependencia del sistema energético mundial de estos recursos. Aunque el conflicto se desarrolla a miles de kilómetros, sus consecuencias podrían sentirse en la economía doméstica de numerosos países, incluida España.