Se eleva a 42 el número de víctimas del accidente de tren en Adamuz
El hallazgo de un nuevo cuerpo en uno de los vagones del Iryo confirma la magnitud del siniestro, mientras prosiguen las labores de rescate e identificación
El trágico accidente ferroviario ocurrido el pasado domingo en Adamuz (Córdoba) continúa aumentando su balance de víctimas. Los equipos de emergencia han localizado en las últimas horas un nuevo cuerpo entre los restos del tren Iryo, lo que eleva a 42 el número total de fallecidos, según ha confirmado el Ministerio del Interior.
Durante la madrugada, los trabajos se centraron en el levantamiento de los vagones y en la recuperación de los cuerpos atrapados. Dos nuevas grúas se incorporaron al operativo para acceder a las zonas más afectadas del Alvia y el Iryo, mientras los equipos forenses finalizan las autopsias de 38 víctimas y avanzan en la identificación de los fallecidos mediante huellas dactilares y ADN.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, calificó el suceso de “accidente extraño y complicado de dilucidar”, ya que se produjo en una recta y con los trenes circulando a velocidad inferior a la permitida. Las primeras investigaciones apuntan a una rotura en la vía como posible origen del descarrilamiento, aunque no se descarta que fuera consecuencia del impacto. Todas las ruedas del tren Iryo presentan muescas compatibles con una fractura en el carril, y los análisis técnicos se centran ahora en ese punto concreto de la infraestructura.
El balance sanitario refleja que 83 de los 122 heridos ya han recibido el alta médica, mientras que 39 permanecen hospitalizados, trece de ellos en unidades de cuidados intensivos. El menor que se encontraba en estado crítico ha sido trasladado a planta. La Junta de Andalucía mantiene activado el Plan Territorial de Emergencias y ha habilitado varios teléfonos de atención para familiares, además de reforzar los dispositivos de apoyo psicológico en el Centro Cívico Poniente Sur de Córdoba.
Los Reyes Felipe VI y Letizia visitaron este martes la zona cero de Adamuz y se reunieron con los familiares de las víctimas en Córdoba. Allí pudieron conocer testimonios como el de Julio Rodríguez, un joven de 16 años que fue de los primeros en asistir a los heridos. Su gesto solidario ha sido reconocido como símbolo de la respuesta ciudadana ante la tragedia.
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) continúa recabando pruebas para determinar el origen exacto del siniestro, mientras la Policía Judicial y la Guardia Civil coordinan la identificación de las víctimas. Todo apunta a que la clave está en el tramo de vía donde se habría producido la rotura que hizo descarrilar al tren Iryo, desencadenando el impacto con el Alvia que circulaba en sentido contrario.
El país sigue consternado por uno de los accidentes ferroviarios más graves de los últimos años, que ha dejado un profundo impacto especialmente en la provincia de Huelva, donde se concentran gran parte de las víctimas mortales.